Luego de someterse a una dieta, muchos experimentan el efecto rebote, y a pesar de todo el esfuerzo que habían hecho, recuperan los kilos que habían perdido. Es que hay algo más complicado que alcanzar el peso ideal: mantenerlo.

Para lograrlo se requiere una estrategia algo distinta en comparación con la pérdida de peso activa. Si abandonas los conocimientos de tu dieta y dejas de ejercitarte, corres el riesgo de recuperar lo que habías bajado. Sé fiel a lo que has aprendido y aplica estas claves para controlar tu peso y mantenerte delgado siempre.

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Existen métodos eficaces para contrarrestar este odioso efecto rebote que los cuerpos experimentan tras las dietas fuertes. Analizando los datos del National Weight Control Registry (NWCR), un corpus de datos de más de 10.000 personas que han perdido al menos 13 kilos y han mantenido el peso durante el menos un año, los expertos han descubierto que hay modos de no volver a ganar los kilos perdidos.

¿Cuáles son las claves para mantenerse delgado?

1. Toma suficiente líquido

Tomar más agua podría ser una de las nuevas conductas que has adquirido durante tu plan de pérdida de peso. Mantenerte bien hidratado puede ayudarte a no recuperar esos kilos demás.

Se ha demostrado que tomar suficiente agua durante el día disminuye los niveles de hambre y el deseo de comer entre comidas. Trata de tomar mínimo ocho vasos al día. Algunos expertos de la salud incluso recomiendan consumir hasta 13 vasos al día.

Opta por bebidas sin azúcar y sin cafeína, como el agua pura, el agua saborizada, el café descafeinado y el té descafeinado.

2. Muévete cada día

Cuando estás más activo, te sientes mejor contigo mismo y eliges mejor qué comer. Además, la actividad física activa sistemas biológicos que son de gran ayuda. Hormonas como la epinefrina o la adiponectina, que impiden el cúmulo de grasa, se emiten unas 24 horas después de haber hecho ejercicio.

3. Es importante mantener la musculatura

Un daño colateral de la pérdida de peso es que, a menudo, se pierde también masa muscular. Cuantos más músculos conserves (o mayor tonificación muscular), más rápido irá tu metabolismo y más difícil te será volver a ganar los kilos perdidos.

Si se practica entrenamiento de resistencia (usando pesas o bien el peso de tu propio cuerpo) dos o tres veces a la semana se puede aumentar el número de calorías quemadas, llegando a consumir hasta 100 más cada día.

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4. La importancia del desayuno

Se dice que es un mito, pero es verdad. Si estás tentado de empezar tu día con una taza de café, ten en cuenta que el 78% de aquellos que lograron perder y mantener su peso jamás se saltaban el desayuno.

5. La dieta mediterránea

La dieta mediterránea, que comprende frutas y verduras, trigo, legumbres, frutos secos y grasas saludables (como las del pescado y el aceite de oliva) es beneficiosa para el corazón, pero además es vital para mantenerse en el peso ideal.

Un estudio de la Universidad de Harvard muestra que este tipo de alimentación puede ayudar a elevar los niveles de energía, por lo que quemarás de manera natural hasta un 20% más de calorías durante el transcurso del día. Además, se trata de una dieta muy variada que es fácil de mantener a largo plazo.

6. No dejes la báscula

Estamos acostumbrados a pesarnos mientras llevamos a cabo la dieta, pero este hábito es igual de importante cuando ya hemos alcanzado el peso deseado y queremos mantenerlo. Una investigación del NWCR mostró que las personas que dejaron de usar la báscula volvieron a ganar hasta dos veces más peso que aquellos que siguieron controlando sus kilos.

No puedes mantenerte en un rango saludable si no conoces los números en que te mueves, y para ello, es muy recomendable establecer una línea roja, un punto a tener en cuenta sobre el peso y tomarlo de referencia para no sobrepasarlo nunca.

7. Controla el estrés

Manejar el estrés es otra cosa importante que debes tener en mente si tratas de mantener tu peso. El estrés puede dificultar aún más el comer bien y seguir hábitos saludables.

Si te sientes estresado, trata de realizar otras actividades que te ayuden a calmarte o a sentirte más relajado. Si el estrés es algo frecuente en tu vida y te hace más difícil mantener tu peso, puede ser de utilidad consultar con un especialista o terapeuta conductual. Ellos pueden orientarte mejor sobre el manejo del estrés.

¡Recuerda estas claves y mantente delgado para siempre!

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Fuentes:

El Confidencial

WikiHow