La médula ósea es un tejido esponjoso que se encuentra en el interior de algunos huesos del cuerpo, como el de la cadera, el esternón o el cráneo. Su función es, principalmente, producir células sanguíneas (glóbulos rojos, blancos y plaquetas). Además, contiene células inmaduras, más conocidas como células madre, que pueden convertirse en parte de otros tejidos del cuerpo.

Puede extraerse de los huesos sin dañar a la persona, por eso es posible hacer trasplantes de médula ósea de un donante vivo. Las personas que los necesitan suelen ser las que padecen leucemia, u otras enfermedades de la sangre.

La médula ósea se suele confundir con la médula espinal, pero no tienen nada que ver: la médula espinal es parte del sistema nervioso, se encuentra dentro de las vértebras de la columna y conduce mensajes al cerebro. No está relacionada con la médula ósea.

Las células de la médula ósea se regeneran en un 100%, y esto significa dos cosas: en primer lugar, que pueden trasplantarse a una persona enferma y, si el trasplante tiene éxito, pueden regenerarse hasta reemplazar sus propias células. Por otra parte, esto quiere decir que el donante no sufre ningún daño; en poco tiempo sus células se regeneran e incluso puede volver a donar varias veces en la vida.

¿Quiénes necesitan un trasplante de médula ósea?

El trasplante de médula ósea es una opción terapéutica (muchas veces la única) para algunas enfermedades que generan una producción excesiva, insuficiente o anómala de células madre. Una de estas enfermedades es la leucemia. Cuando el trasplante es exitoso, las células trasplantadas reemplazan totalmente a las células anormales, y el paciente se cura.

El problema es que solo un 25% ó 30% de quienes necesitan este tipo de trasplante puede encontrar un donante entre sus familiares. El resto tiene que recurrir a un banco de donantes. Si todas las personas estuviéramos inscritas en el banco internacional de donantes, sería fácil encontrar donantes y podríamos salvar vidas con un procedimiento sencillo similar al de una extracción de sangre. Pero lamentablemente muchas personas no se anotan porque no saben lo fácil que es.

¿Quiénes pueden donar?

Por lo general, puede donar cualquier persona sana de entre 18 y 55 años. La manera de convertirse en donante es dirigirse al Centro de Donantes más cercano y donar una unidad de sangre para que la muestra sea comparada con la sangre de quienes necesitan un trasplante. Así se encuentra la compatibilidad. Las células madres no se extraen hasta que no se encuentra un receptor compatible.

¿Cómo se extrae la médula ósea?

Cuando el banco de médula encuentra un donante compatible, se lo notifica para que se acerque a donar. Hay dos maneras de realizar el trasplante. Una es mediante la extracción de sangre periférica. En ese caso, el donante recibe unas 4 {o 5 inyecciones subcutáneas de unos agentes llamados factores de crecimiento, que hacen pasar las células madre de la médula ósea al torrente sanguíneo, y luego se hace una transfusión de sangre al receptor. Éste es el procedimiento menos invasivo y es el que se realiza en la mayor parte de los casos (80%).

En otros, y en general para pacientes con enfermedades muy particulares, es más recomendable trasplantar directamente la médula. Ésta puede extraerse de las crestas ilíacas (parte superior de la pelvis) mediante una punción, que se pueden realizar bajo anestesia general y epidural, y puede requerir un ingreso hospitalario de 24 horas por precaución.

¿Cómo convertirse en donante?

Para inscribirse como donante de médula ósea y que una muestra de sangre pueda ser comparada con la de quienes necesitan un trasplante, es necesario dirigirse a un Centro de Donante. Tienes que averiguar dónde puedes anotarte en tu país. En la mayoría de los casos, el banco de donantes de cada país está conectado con el banco de donantes internacional, para que puedan encontrarse receptores y donantes en todo el mundo. Cuando el donante está en un país y el receptor en otro, no hay ningún problema, porque la médula extraída se puede transportar.

Si vives en otro país, puedes encontrar información en Internet sobre cómo inscribirte como donante. También puedes compartir esta información, para que más personas se informen y se inscriban, y haya más posibilidades de encontrar donantes compatibles.