El glifosato es un herbicida muy utilizado en los cultivos para eliminar y controlar malezas que no es nada sustentable: en el 2015 ha sido señalado como posible cancerígeno para las personas por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la ONU

Sin embargo, desde hace más de 30 años que es usado en alrededor de 140 países; y quien más lo vende en el mundo es Monsanto, multinacional estadounidense que vende semillas y agroquímicos, siendo conocido comercialmente como "Roundup", el producto que contiene como principio activo el glifosato.  

Este herbicida no solo llega a los cultivos cuando se rocían con él, sino que se filtra en el agua, en el suelo, en el aire y en los alimentos que consumimos. Por eso, se lo vincula con más de 10 enfermedades y testimonios como el de Fabián Tomasi, el hombre que fumigaba con agroquímicos lo corroboran. 

Es imposible detectar a simple vista si un alimento que vamos a consumir, como una fruta o un vegetal, ha sido rociado en donde se cosechó con herbicidas como el glifosato. Y ésta es un información que todos los consumidores deberíamos tener para estar al tanto de qué contiene aquello que escogemos comer.

Por eso, una buena noticia es que un movimiento llamado "The Detox Projec" lanzó una certificación libre de residuos de glifosato para productos alimenticios. Aunque por el momento ha sido creada solo en Estados Unidos, podría ser un primer paso para que en otros países del mundo se replique.

¿Por qué en los alimentos? El glifosato se ha encontrado en una amplia gama de productos alimenticios americanos muy populares, e incluso la Universidad de California San Francisco ha comprobado en un estudio que se encontraba presente en la orina de más del 90% de las personas evaluadas.

Los productos alimenticios libres de glifosato no deben contener residuos del herbicida que excedan los límites de detección de laboratorio (entre 0,1 partes por billón -ppb- y 20 ppb, dependiendo del producto). Para esto, serán probados al menos 3 veces al año y también se realizarán controles periódicos.  

Este programa de certificación está basado en el trabajo de un laboratorio independiente con más de 70 años de experiencia.

Que exista esta certificación también es un indicador de que cada vez son más los consumidores responsables que comienzan a defender su derecho a conocer aquello que consumen.

El Proyecto Detox ya está trabajando con fabricantes de alimentos y tiendas de EE.UU. "Es hora de un cambio hacia la plena transparencia en la industria alimentaria y buscamos ayudar a todas las partes a lograr esto", señalan.

¿Son ciertos los estudios de Monsanto?

Hace muy poco, una corte federal de Estados Unidos accedió a documentos que ponen en duda la seguridad y métodos de investigación de Monsanto. Estos documentos incluyen e-mails internos de la compañía e intercambios entre ella y organismos reguladores federales.

Según lo que dio a conocer The New York Times, los registros sugerirían que Monsanto desarrolló investigaciones que luego se atribuyeron a académicos, y también que había desacuerdos dentro de la propia Agencia de Protección Ambiental (EPA) sobre su propia evaluación de seguridad.

Según los documentos, Monsanto habría recibido un aviso sobre la declaración que iba a realizar la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la ONU, meses antes de que se hiciera pública, de manera que pudo planear la reacción antes de que se desatara la polémica.

Monsanto y los académicos negaron esto, pero aunque solo se comprobará en la corte, estos descubrimientos ya ponene en duda la veracidad de las investigaciones financiadas por las compañías agroquímicas.

¿Qué piensas tú de esto?

Consumidores informados


Estos temas no solo son importantes sino que también son un derecho que todos los consumidores debemos conocer. Lo que está en riesgo es nuestra salud; ya que según un informe elaborado para la ONU el uso masivo e inadecuado de algunos insecticidas y herbicidas provoca la muerte por intoxicación de unas 200.000 personas cada año.

La clave podría estar en generar la transición hacia una producción agrícola y alimentaria más segura y saludable.

Escoge, siempre que puedas, alimentos orgánicos o de transición, y de origen local. También puedes conocer cuáles son los alimentos que no hace falta que compres orgánicos, o bien animarte a comenzar tu propio huerto.