Las picaduras de mosquito pueden ser muy molestas. Pero eso no es lo más importante, sino que la mayor razón para evitarlas es prevenir el contagio de enfermedades graves transmitidas por ellos, como el dengue, el zika y la chikungunya

Para evitar que los mosquitos invadan tu hogar, hay que tomar algunas precauciones, como no dejar que se estanque agua al aire libre donde puedan reproducirse. 

Si lo que quieres es ahuyentarlos, puedes preparar un repelente natural, o hacer diferentes tipos de velas para espantar a los mosquitos: velas sólidas, velas líquidas o de aceite.

Sin embargo, más allá de las precauciones, los repelentes y los recaudos para que los mosquitos no se reproduzcan, puede ser que te estés preguntando... ¿Por qué siempre me pican a mí?

Circulan algunos mitos al respecto, por ejemplo, que las personas elegidas por estos insectos son las que tienen "sangre dulce". Eso, en realidad, no influye para nada. Son los olores corporales fuertes sus favoritos.

Existen varios factores que pueden intervenir para que unas personas sean más propensas que otras a sufrir las picaduras de los mosquitos. Entérate cuáles son a continuación.

1. Fuerte olor corporal

Algunas personas suelen creer que los mosquitos se sienten más atraídos por los olores dulces e incluso por un supuesto dulzor de la sangre. Pero en realidad, es el olor corporal fuerte, a transpiración, el que les permite reconocer la presencia de humanos y atacarlos. 

Ésa es la razón de que piquen más luego de hacer ejercicio, o cuando sudas por la noche. Los mosquitos también se sienten muy atraídos por el olor fuerte en los pies: ese olor que nos resulta desagradable a los humanos, producido por bacterias, que recuerda a cosas rancias o a quesos fuertes, es uno de sus favoritos.

También atraen a los mosquitos los olores ácidos que se producen cuando se bebe mucho alcohol, y ciertas combinaciones de bacterias en la piel, que sí están relacionadas con los sacáridos, pero no significan exactamente que la "sangre dulce" exista y sea su preferida.

2. Dióxido de carbono

Los mosquitos también se sienten atraídos por el dióxido de carbono (que también les señala la presencia de humanos o animales); por eso, las personas que lo emiten en mayores cantidades (las embarazadas, los que hacen mucho ejercicio y las personas más robustas) son presas más fáciles.

3. Tipo de sangre

Un estudio realizado en Japón demostró que el tipo de sangre influye. Los mosquitos prefieren la sangre del grupo 0 a las de los grupos A, B y AB. Los mosquitos pican a todos, pero cuando hay personas de todos los grupos juntas, las 0 suelen ser las elegidas.