Beneficios
La cereza posee propiedades remineralizantes, desintoxicantes y antiinflamatorias. Tiene efectos de laxante y diurético gracias a su contenido en fibra, agua y potasio, y ayuda a eliminar los niveles de ácido úrico en la sangre.Ayuda a prevenir la anemia.Son ideales ante la desmineralización de los huesos por su aporte de hierro, calcio y vitamina C, siendo aconsejable en la pre-menopausia.Su riqueza en bioflavonoides evita la degeneración celular. La riqueza en melatonina de las cerezas agrias hace aconsejable su consumo para tratar el insomnio.Es muy rica en antioxidantes, por lo que su consumo ayuda a combatir los radicales libres. Es una fruta muy aconsejable para realizar dietas depurativas pues es rica en potasio y tiene un alto contenido de agua.
Las personas diabéticas también pueden disfrutar del sabor de las cerezas, ya que el azúcar que contiene en su pulpa es totalmente asimilable (consultar de todos modos al médico o especialista).
En fitoterapia se utiliza el rabillo de las cerezas como depurativo y diurético pues ayuda al organismo a eliminar las toxinas acumuladas.
Información nutricional de las cerezas (por 100 g)
Conservación
- Se estropean rápidamente, y su sabor puede variar a tenor del tiempo que haga.- Se aconseja conservarla a temperatura ambiente si no está madura.- Absorbe fácilmente los olores y se deshidrata con facilidad. Conviene guardarla en la nevera, en un recipiente hermético o una bolsa de plástico.- Aguantan una semana las variedades de pulpa blanda y hasta tres las de pulpa firme.- Para alargar su período de conservación, hay que agregarle 100 g de azúcar por kilo de fruta.
Propiedades de la cereza
Esta fruta siempre fue muy apreciada por sus cualidades, y su uso se ha extendido en infinidad de preparados pues su característico sabor hace de la cereza una fruta sumamente apreciada.En el organismo humano tiene una acción altamente benéfica, pues contribuye como toda fruta al desarrollo integral del sistema inmunológico y al crecimiento normal en los niños.Las vitaminas y minerales que posee ayudan muchísimo al buen rendimiento y fortalecimiento de las funciones cerebrales, contribuyen a la buena memoria, vitalizan todo el organismo regenerando las funciones excretoras y sanguíneas.Aquellas personas que tienen problemas de corazón encontrarán en la cereza un buen aliado para protegerse de problemas repentinos y fortalecerán su sistema coronario, pues robustece la sangre y el corazón.Es bueno consumirla una hora antes o una hora después de las comidas, de esta manera se asimilará mucho mejor y no interferirá con los procesos digestivos creando sensaciones molestas.Las sustancias contenidas en las cerezas hacen que disuelvan impurezas del organismo, expulsando el ácido úrico del mismo, pues tiene una acción depurativa de primer orden en la sangre y el organismo en general.

De los cabillos de las cerezas se obtiene un té que tiene una acción muy específica en:Resfríos, catarros, tos convulsa o convulsiva, pulmones, bronquitis, cistitis, anemia, ictericia, enfermedades de la garganta.Comer diariamente cerezas por un lapso de 10 días tendrá buenos efectos en casos de obesidad, observando una dieta sana. Asimismo, tomar un té de cabos de cerezas y comer la fruta diariamente puede prevenir las enfermedades antes expuestas.Antiguamente, las pepitas también eran aprovechadas en casos de problemas urinarios o cálculos, comiendo 5 pepitas por día. Esto hará que el organismo expulse mediante la excreción de orina las sustancias pesadas y nocivas, disolviéndolas y purificando la sangre. Asimismo, con las pepitas ingeridas pueden tratarse parasitosis intestinales en los adultos. 
Refresco de cerezas

 Ingredientes:
  • 300 g cerezas.
  • 150 g de fresones.
  • 2 cucharadas de azúcar orgánica.
  • Jugo de medio limón.
  • 1/2 vaso de agua fría.
Preparación:- Lavar las cerezas, quitar el hueso y colocarlas en el vaso de la batidora.- Lavar los fresones, quitarles el rabito y cortarlos agregándolos al vaso de la batidora, añadir el azúcar orgánica, el jugo de limón y el agua.- Batir unos instantes y verter unos cubitos de hielo. Remover con una cucharilla larga y repartir en copas de cristal.