El jardín es uno de los espacios que más disfrutamos del hogar, ya sea para descansar, reunirse con amigos, o simplemente respirar aire fresco. Aunque no dispongas de un gran parque, con simples ideas puedes lograr un espacio verde que incentive tu bienestar y el de quien viva contigo o te visite.

Dentro de los proyectos posibles, puedes construir una piscina con fardos de paja de las dimensiones que quieras, hacer un estanque acuático con plantas y peces, o bien, si cuentas con un espacio aun más grande, ¡armar una piscina con pallets!

En esta nota podrás aprender en simples pasos cómo construir una fuente para tu jardín que creará un espacio de descanso, ideal para disfrutar del sol y el aire libre. 

Materiales

- Recipiente hermético de almacenamiento (procura que sea preferiblemente rectangular y relativamente grande)

- Algunos adoquines de hormigón planos

- Rocas de diferentes tamaños

- Bomba para la fuente (este modelo ha utilizado una bomba alimentada por energía solar) 

- Pala

Procedimiento

1. En primer lugar, debes decidir donde irá tu fuente de agua en el jardín. Procura elegir un sitio donde el terreno se encuentre lo más nivelado posible. Luego, voltea el contenedor con la parte superior hacia abajo y traza su contorno sobre la tierra para delinear el espacio en el que cavarás.

Nota: si eliges utilizar una bomba que requiera electricidad, tu fuente deberá colocarse cerca de un toma corriente, pero también puedes utilizar una bomba de energía solar; en ese caso deberás colocarla en un lugar con abundante exposición directa al sol.

2. Con una pala, cava un hoyo en la tierra de la dimensión adecuada para que quepa tu contenedor. Colócalo dentro. 

3. Añade grandes rocas en la parte inferior del contenedor y utilízalas tanto para ocultarlo, como para asegurar la bomba que hayas elegido en su lugar, luego de haber realizado la instalación correspondiente según sus características.

4. Coloca adoquines a lo largo del borde del contenedor. Esto podrá ayudarte también a ocultar el cable de alimentación de la bomba. También puedes utilizar piedras más pequeñas para rellenar los espacios entre los adoquines para lograr un terminado más prolijo y original.

5. Añade más rocas para llenar el contenedor. Puedes utilizar aquí tu creatividad para emplear y combinar diferentes texturas, tamaños y colores.

6. Por último, rellena tu fuente con agua, conecta la bomba y ajusta hasta lograr el efecto deseado: ya sea burbujeante o bien como pulverización.

¡Y listo! Ya podrás disfrutar de tu propia fuente en tu jardín. Asegúrate de limpiarla con regularidad, ¡y disfruta del aire libre y el relajante sonido del agua! 

Aquí tienes otra idea, que puedes realizar reutilizando un neumático:

Además, si consigues un recipiente con otra forma, y utilizas piedras grandes en lugar de adoquines, puedes adaptar el procedimiento para hacer una fuente diferente:

¡Que las disfrutes!