Los tripulantes de una embarcación vieron a un tiburón acercarse a su barco. Parecía que el gran pez los perseguía y quedaron sin palabras cuando notaron algo. El escualo traía en la boca algo que no esperaban descubrir.

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La historia inicia con un tiburón nadando tras una embarcación

Los tripulantes del barco vieron al tiburón acercarse y tenían duda: ¿acaso los quería atacar? Los tiburones no embisten barcos, como sucede en la película “Jaws” (1975) dirigida por Steven Spielberg y que es muy recordada.

Pero aquel escuelo los estaba siguiendo. Todo quedó grabado: la manera en que la aleta del pez se acercó, como vieron su silueta por el lado del barco y su extraño comportamiento. ¡El video lo subieron a las redes sociales!

¿Y qué se puede esperar de un tiburón? Es un depredador, un animal que suele dar indicios de peligro. Pero, en este caso había algo raro: el tiburón tenía algo aferrado a la mandíbula. ¿Parecía ser un pez o una tortuga?

Foto: Adobe Stock

Un tiburón rescatando a una tortuga

¡Así se debería llamar esta noticia! El gran pez ciertamente llevaba una tortuga entre sus fauces, misma que batallaba por librarse. Pero la escena era muy rara: los tiburones no suelen atacar a estos quelonios.

Los tiburones saben que es muy complicado morder el caparazón de las tortugas marinas. Pero, este tiburón no la estaba mordiendo: la llevaba consigo y al acercarse al bote la escupió, como si la dejase con los marineros.

Los hombres sacaron la tortuga del agua y vieron que tenía una soga de plástico al cuelo, la cual le impedía respirar. Todo indica que al quelonio le quedaba poco tiempo de existencia, pues se estaba asfixiando con ese plástico.

La tortuga fue llevada a tierra: le quitaron la soga y se dieron cuenta que tenía muchas heridas en el cuello. Al cabo de unos días, la liberaron de nuevo en el mar. Pero, quedó una duda: ¿había sido salvada por el tiburón?

El tiburón llevó la tortuga al barco para que la salvaran

Todo parece indicar que así fue. El escualo persiguió al barco, dejó ahí al animal de duro caparazón y luego se fue. La realidad es que que si el tiburón no lleva a la tortuga con los marinos, la tortuga no se hubiese salvado.

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¿Qué opinas de esta anécdota? Este tipo de historias suelen suceder con delfines, pero es muy raro que un tiburón se comporte de la manera antes descrita. No obstante, parece que los escualos también tienen gestos de nobleza.

Fuente: COSMOPOLITAN.