Demandan a Michigan por autorizar la caza de coyotes todo el año: una organización nacional de protección animal presentó una demanda contra la Comisión de Recursos Naturales del estado norteamericano tras su decisión de reabrir la matanza de esta especie incluso en primavera, cuando los animales están en plena temporada de cría.
El caso reaviva el debate sobre el manejo de la fauna silvestre, la evidencia científica y el rol de los intereses cinegéticos en la toma de decisiones públicas.
La demanda contra la Comisión de Recursos Naturales
La organización Humane World for Animals —antes conocida como Humane Society of the United States— presentó el martes 3 de febrero una demanda en el Tribunal del Condado de Ingham.
El reclamo judicial impugna la votación del 14 de enero que permite a los cazadores matar coyotes en cantidades ilimitadas tanto en tierras públicas como privadas durante todo el año. La medida incluye los meses de primavera, período en el que los coyotes dan a luz y cuidan a sus crías en madrigueras.
Desde la organización sostienen que la decisión responde a presiones de grupos de caza y que pone en riesgo a las crías dependientes, que podrían morir si sus madres son abatidas.
TE PUEDE INTERESAR: Nació Zeya: el leopardo del Amur que renueva la esperanza
El argumento científico detrás del reclamo
Humane World for Animals asegura que la legislación de Michigan exige que las políticas de manejo de fauna silvestre estén basadas en “ciencia sólida”.
Según sus abogados, investigaciones científicas demuestran que ampliar la matanza indiscriminada de coyotes no reduce significativamente sus poblaciones ni resuelve los conflictos percibidos con animales de granja. Por el contrario, advierten que alterar grupos familiares estables podría incluso incrementar esos conflictos.
Un historial de idas y vueltas en la regulación
Durante décadas, Michigan prohibió la caza de coyotes en primavera para proteger la temporada de madrigueras, aunque mantenía una de las temporadas de caza más extensas del país.
En 2016, la comisión amplió la temporada a todo el año, pese a la oposición pública y advertencias de biólogos estatales que señalaban que aumentar las muertes no reduciría la cantidad de coyotes ni mejoraría la caza de ciervos.
En marzo de 2024, la comisión restableció el cierre primaveral citando cambios en la percepción pública sobre la fauna y preocupaciones por prácticas consideradas inhumanas. Esa decisión fue ratificada posteriormente por un tribunal de Michigan.
Sin embargo, en enero de 2026, la comisión volvió a autorizar la caza sin restricciones estacionales, lo que motivó la nueva demanda.