Países Bajos es el primer país sin perros callejeros: con políticas públicas sostenidas, leyes estrictas y una ciudadanía profundamente comprometida con el bienestar animal, logró erradicar por completo la problemática de los animales callejeros, convirtiéndose en la primera nación del mundo en alcanzar este objetivo. Un modelo que hoy inspira a gobiernos y organizaciones de todo el planeta.

Un enfoque integral para erradicar el abandono animal

El logro de Países Bajos no fue casual ni inmediato. Responde a un enfoque integral y de largo plazo que combinó legislación, educación y participación social. Entre las medidas clave se destacan:

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Imagen: Pinterest

Leyes estrictas y una ciudadanía comprometida

En Países Bajos, abandonar un animal es un delito, lo que marcó un antes y un después en la relación entre la sociedad y los animales de compañía. Esta normativa fortaleció el compromiso ciudadano y redujo drásticamente los casos de abandono.

Las ONG y refugios, que en el pasado estaban desbordados, hoy registran cifras mínimas de perros en espera de adopción, reflejo de una política pública eficaz y sostenida en el tiempo.

El impacto en la salud pública y el bienestar animal

Especialistas coinciden en que la superpoblación de animales de compañía en entornos urbanos es un problema grave, con consecuencias directas en la salud pública, el ambiente y el bienestar animal. Países Bajos abordó esta problemática como una prioridad nacional, entendiendo que prevenir es más efectivo —y humano— que intervenir de manera reactiva.