Inti Raymi significa “Fiesta del Sol” en quechua. El sol es la máxima divinidad del pueblo inca y por ello cada 24 de junio en Ecuador y cada 22 de junio en Perú, se celebra esta fiesta en su honor. Es el solsticio de invierno en el hemisferio sur, día del año en el que el sol se encuentra en su punto más distante respecto a la Tierra.

Su origen se remonta al siglo XV cuando Pachacutec, gobernante quién mandó construir Machu Picchu, comenzó esta tradición religiosa. Si deseas ver Cuzco en su mayor apogeo, en su momento más vibrante, no existe uno mejor que este con hasta 200.000 personas asistiendo al evento.

En la antigüedad esta conmemoración duraba unos 15 días y en ella se realizaban sacrificios y se danzaba en adoración del Dios Sol. La celebración representaba un nuevo comienzo, al cerrar un ciclo de cosechas y abrir otro. El último Inti Raymi que se celebró en presencia del emperador fue en 1535, un año antes de la conquista española en 1536.

De hecho, en 1572 el virrey Francisco Álvarez de Toledo la tachó de pagana y fue prohibida. A pesar de este impedimento, el evento siguió realizándose de modo clandestino hasta 1944, cuando su ruta fue reformulada y la fecha entró nuevamente al calendario oficial de la ciudad.

Hoy, el festival es una forma de mantener viva la cultura ancestral y reverenciar la grandeza de las tradiciones cusqueñas. Actualmente la puesta en escena tiene lugar principalmente en tres lugares de Cuzco en el orden siguiente. Qorikancha o el Templo del Sol, en el llamado jardín de oro, donde se ofrecen hojas de coca, llamas y alpacas.

Desde allí el colorido cortejo llega a la Plaza de Armas o centro histórico de la ciudad, donde el Inca realiza la ceremonia de la coca mientras es llevado en volandas por ocho sirvientes. El culmen se da en la explanada Chuquipampa en la fortaleza de Sacsayhuaman, que es el escenario principal de la festividad.

La entrada del Inca a dicha explanada siempre está presidida por las “Acllas”, mujeres de singular belleza que esparcen flores a su paso; a su vez es escoltada por los "Pichaq", que se encargan de espantar con escobas de paja a los malos espíritus. El Inca en sus actuaciones al aire libre está acompañado por su “kumillo” o jorobado enano que porta la “Achiwa”, especie de paraguas o sombrilla hecha de plumas de colores.

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Inti Raymi es una de las celebraciones más antiguas de Perú con más de 500 años. Es un ritual religioso para dar las gracias al sol y pedirle que cuide de sus cosechas. Es una tradición llena de figurantes que dan lo mejor de sí mismos, de vestimentas y máscaras coloridas, danzas, cantos, flores exóticas, hombres y mujeres, niños y niñas. Y mucha pasión.

Como escribió Garcilaso de la Vega en su obra Comentarios Reales:

“Allí esperaban a que saliese el Sol y estaban todos descalzos y con grande atención, mirando al oriente, y en asomando el Sol se ponían todos de cuclillas para adorarle…”