La Corte confirma la prohibición de las corridas de toros a través de la validación de la Ley 2385 de 2024, una norma histórica que avanza en la restricción de espectáculos que implican maltrato animal, como las corridas de bueyes, el rejoneo, las novilladas, las becerradas y las tientas.

La decisión fue tomada de manera unánime por la Sala Plena, que declaró la ley ajustada a la Constitución y respaldó su objetivo de promover una transformación cultural en el país.

Qué establece la ley que avaló la Corte Constitucional

La Ley 2385 de 2024 prohíbe de forma expresa varias prácticas tradicionales utilizadas como entretenimiento humano y que generan sufrimiento animal. Según el fallo, la normativa busca proteger la integridad de los animales como formas de vida no humanas, en línea con los principios constitucionales de protección ambiental y bienestar animal.

Entre las actividades prohibidas se encuentran:

  • Corridas de toros
  • Rejoneo
  • Novilladas
  • Becerradas
  • Tientas

La Corte consideró que estas prácticas no pueden justificarse como expresiones culturales cuando implican violencia y crueldad hacia los animales.

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La confirmación de la Ley 2385 de 2024 posiciona a Colombia como uno de los países de la región que avanza con mayor claridad en la prohibición legal del maltrato animal en espectáculos públicos. (Imagen: retodiario.com)
La confirmación de la Ley 2385 de 2024 posiciona a Colombia como uno de los países de la región que avanza con mayor claridad en la prohibición legal del maltrato animal en espectáculos públicos. (Imagen: retodiario.com)

Qué resolvió la Corte sobre las peleas de gallos y otras prácticas

En su decisión, el alto tribunal también analizó el alcance de la ley sobre otras actividades como:

  1. Peleas de gallos
  2. Corralejas
  3. Coleo
  4. Cabalgatas

La Corte declaró inexequible una expresión específica del parágrafo 4 del artículo 3, pero determinó que los efectos de esa decisión se difieran por un plazo de tres años, con el objetivo de permitir procesos de reconversión laboral y cultural para las personas que dependen económicamente de estas prácticas.

Un fallo que marca un cambio cultural en Colombia

Desde el Congreso y organizaciones defensoras de los derechos animales, la decisión fue celebrada como un avance histórico. Legisladores que impulsaron la norma destacaron que el fallo refuerza la idea de que ninguna tradición puede estar por encima del respeto a la vida y al bienestar animal.