Los microplásticos están cada vez en más espacios. Por eso hoy te traemos un resumen de cómo están presentes hasta en nuestros cuerpos.

Microplásticos en pulmones, sangre y placenta

  • Un estudio reciente identificó 12 tipos de plásticos en los pulmones de las personas estudiadas, de los cuales el polipropileno (23 %) y el polietileno (18 %), fueron los más abundantes. Para que tengan una idea, el polipropileno se usa por ejemplo en tapas de botellas y bolsas de papitas y otras botanas y el polietileno en bolsas de acarreo. Por otro lado, 17 de 22 personas presentaron algún tipo de partícula de plástico en sangre, ya sea en glóbulos blancos y/o vasos sanguíneos [1]
  • Además se ha detectado que los microplásticos tienen la capacidad de permear las placentas humanas. En total, se encontraron 12 fragmentos de microplásticos (de 5 a 10 μm (micrómetro) de tamaño) de polipropileno en placentas [2], así que, esto prueba que antes de nacer, probablemente, estemos expuestos a los plásticos, y en el transcurso de nuestras vidas, seguiremos expuestos a ellos, lo cual puede tener efectos nocivos en nuestra salud.
GP0STPN0T_

Microplásticos que transportan sustancias dañinas

  • Un experimento controlado demostró que algunos antibióticos (sulfadiazina, tetraciclina y trimetoprima) pueden ser retenidos por los principales polímeros de plásticos [3]
  • Los microplásticos también pueden acumular metales pesados, por lo tanto se consideran como vectores de estos contaminantes, muchos de ellos incluidos en el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes [4]
  • Los microplásticos tienen la capacidad de absorber sustancias químicas, como contaminantes orgánicos, pesticidas o herbicidas transportándose hacia el interior de las especies vivas al momento de ser ingeridos [5]
  • Microplásticos en alimentos y bebidas
  • Un estudio realizado en el Sur de México demuestra la presencia de partículas de plástico en los órganos de los pollos criados en tierras contaminadas por la quema de desechos orgánicos y plásticos. Una persona suele consumir 15 pollos al año. Por lo que posiblemente está consumiendo 840 partículas de plástico al año [6] ¡Increible!
  • Se encontraron microplásticos, de 0.2-2 nanómetros, que pueden penetrar las raíces del trigo y lechuga, también es posible que entren a las semillas y frutos y así ser ingeridos por los seres humanos [3]
  • Se analizaron especies de peces pertenecientes a las seis especies más consumidas en Campeche (Haemulon plumierii, Orthopristischrysoptera, Lutjanus griseus, Calamus campechanus, Caranx crysos, Mugil cephalus) y 101 de 240 presentaron un total de 316 microplásticos en su tracto gastrointestinal. Por lo tanto, un pez puede contener desde una partícula hasta 31 partículas de plástico en su tracto gastrointestinal. Un adulto promedio consume entre 81, 000 y 123, 000 partículas de plástico por año solo al alimentarse de pescado y especies marinas [8]
  • Las botellas de un solo uso (PET), van desprendiendo pequeñas partículas de plástico a la bebida que contienen. En 48 de 57 muestras de bebidas compradas en un Walmart de la CDMX (té helado, refrescos, bebidas energizantes y cerveza) se encontraron 217 partículas de microplásticos en las muestras. Una bebida puede contener de cero a 28 partículas de microplásticos por litro. Las botellas retornables de PET al sufrir estrés también pueden liberar partículas a la bebida [5]

Plásticos en alturas

En el Glaciar Forni (en los Alpes italianos) se estimaron entre 131 y 162 millones de ítems de plástico. La mayoría de los ítems estaban hechos con poliéster, seguidos de poliamida, polietileno y polipropileno. Las actividades humanas en la montaña pueden liberar microplásticos directamente en áreas de gran elevación o ser transportados por el viento a grandes alturas [9]

Microplásticos en profundidades

Se estudiaron poblaciones de anfípodos Lysianassoidea (crustáceos) en seis fosas oceánicas profundas de todo el borde del Pacífico (Japón, Izu-Bonin, Mariana, Kermadec, Nuevas Hébridas y las fosas Perú-Chile), a profundidades que van desde 7000 m hasta 10 890 m. De los 90 anfípodos examinados, 65 individuos (aproximadamente el 72 %) contenían al menos una microfibra o fragmento plástico en el intestino posterior de los anfípodos (Jamieson et al. 2019), lo cual indica que la contaminación por plásticos está presente en los lugares más profundos del océano [10]

Greenpeace realizó una auditoría de marca en la Playa Miramar de Tamaulipas que ayudará a determinar quiénes son las corporaciones que más contaminan nuestros océanos.

Microplásticos en nuestros hogares

Evidencia científica muestra que una persona promedio respira 272 partículas de plástico al día al estar dentro de su hogar [11]

Plásticos en especies marinas

  • Alrededor de 700 especies marinas, incluyendo a las tortugas y ballenas, son amenazadas por los desechos de plástico [12]
  • Se estima que el 55 % de las aves marinas, 70 % de los mamíferos marinos y el 100 % de las tortugas marinas han ingerido o se han enredado en plástico [13]
  • En un estudio se demostró que pequeñas cantidades de microplásticos fueron halladas en corales de la Gran Barrera. Se cree que esta situación impediría que estos organismos puedan digerir normalmente sus alimentos [14]

Como ya se mostró con los estudios anteriormente presentados, actualmente es muy sencillo absorber partículas de plástico ya que están presentes en prácticamente todas partes, desde los alimentos que consumimos, en el aire que respiramos y el ambiente donde vivimos, lo cual nos afecta tanto a humanos como a la flora y fauna del planeta. Afortunadamente podemos tomar acción para actuar ante esta grave problemática, te invitamos a contribuir firmando la petición de Greenpeace para salvaguardar el 30 % de nuestros mares antes de 2030, lo puedes hacer accediendo a este link. También puedes ayudarnos a exigir a la Cámara de Diputados y Diputadas que se aprueben reformas a la Ley de Residuos que garanticen un México sin contaminación plástica firmando esta petición.

Referencias

[1] Jenner, L., Rotchell, J., Bennett, R., Cowen, M., Tentzeris, V., y Sadofsky, L. (2017). Detection of microplastics in human lung tissue using μFTIR spectroscopy. Science of The Total Environment Volume 831. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2022.154907

[2] Ragusa, A., Svelato, A., Santacroce C., Catalano, P., Notarstefano, V., Carnevali, O., Papa, F., Rongioletti, M., Baiocco F., Draghi, S., D'Amore, e., Rinaldo, D., Matta M., y Giorgini, E. (2020). Plasticenta: First evidence of microplastics in human placenta. Environment International, volumen 146. https://doi.org/10.1016/j.envint.2020.106274

[3] Li, L., Luo, Y., Li, R., Zhou, Q., Peijnenburg, W. J. G. M., Yin, N., Yang, J., Tu, C., y Zhang, Y. (2020). Effective uptake of submicrometre plastics by crop plants via a crack-entry mode. Nature Sustainability, volumen 3, 11, 929–937. https://doi.org/10.1038/s41893-020-0567-9

[4] Delgado, O. (2021). Implicaciones de la exposición a microplásticos en la salud humana. [Trabajo fin de Máster, Universidad de Granada] https://digibug.ugr.es/handle/10481/56407

[5] Shruti, V.C,. Pérez F., Elizalde I. y Kutralam G. (2020). First study of its kind on the microplastic contamination of soft drinks, cold tea and energy drinks - Future research and environmental considerations, Science of The Total Environment, Volume 726. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2020.138580

[6] Huerta, E., Mendoza, J., Ku Quej, V. et al. (2017). Field evidence for transfer of plastic debris along a terrestrial food chain. Sci Rep, volumen 7, 14071. https://doi.org/10.1038/s41598-017-14588-2

[7] Li, L, Zhang, J., y H, Zhang. (2018). Adsorption of antibiotics on microplastics. Environmental Pollution, volumen 237: 460-467 Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.envpol.2018.02.050

[8] Borges, M., Mendoza, E., Escalona, G., y Osten, J. (2020). Plastic density as a key factor in the presence of microplastic in the gastrointestinal tract of commercial fishes from Campeche Bay, Mexico. Environmental Pollution, volumen 267. https://doi.org/10.1016/j.envpol.2020.115659

[9] Ambrosini, R., Azzoni, R. S., Pittino, F., Diolaiuti, G., Franzetti, A., y Parolini, M. (2019). First evidence of microplastic contamination in the supraglacial debris of an alpine glacier. Environmental pollution, volumen 253, 297–301. https://doi.org/10.1016/j.envpol.2019.07.005

[10] Jamieson A. J., Brooks L. S. R., Reid W. D. K., Piertney S. B., Narayanaswamy B. E. y Linley T. D. (2019). Microplastics and synthetic particles ingested by deep-sea amphipods in six of the deepest marine ecosystems. EarthR. Soc. http://doi.org/10.1098/rsos.180667

[11] Vianello, A., Jensen, R.L., Liu, L., y Vollertsen, J., (2019). Simulating human exposure to indoor airborne microplastics using a Breathing Thermal Manikin. Sci. Rep. volumen 9, 8670. https://www.nature.com/articles/s41598-019-45054-w

[12] Maldonado, G., Aldana, D, y Labrada, V. Basura plástica en tortugas del Caribe. (2022). Revista de la Academia Mexicana de Ciencias, volumen 73, 2. https://www.revistaciencia.amc.edu.mx/images/revista/73_2/PDF/05_73_2_1430_BasuraPlastica.pdf

[13] Yuan, Z., Nag, R., & Cummins, E. (2022). Human health concerns regarding microplastics in the aquatic environment - From marine to food systems. In Science of the Total Environment, volumen, 823. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2022.153730

[14] Hankins, C., Duffy, A., y Drisco, K. (2018) Scleractinian coral microplastic ingestion: Potential calcification effects, size limits, and retention. Mar Pollut Bull, volumen 135: 587-593. DOI 10.1016/j.marpolbul.2018.07.067