Las especies exóticas invasoras son especies que han sido trasladadas, intencionalmente o naturalmente, fuera de sus hábitats naturales y han logrado establecerse exitosamente al distribuirse ampliamente. Normalmente las especies introducidas causan impactos negativos hacia los ambientes, provocando efectos hacia la cultura, biodiversidad, economía y salud pública. No todas las especies exóticas son invasoras. Es decir, que no todas tienen éxito en distribuirse por amplios ambientes.

El Jabalí (Sus scrofa) es considerado una de las 100 especies exóticas de mamíferos que provocan mayor daño, según la UICN, ya que tiene una alta productividad reproductiva y se adapta a múltiples ambientes. Esta especie salvaje, nativa de Eurasia y norte de África, ha sido introducida en muchos países y en casi todos ha provocado impactos negativos. En la Argentina, fue introducido como animal de caza a principios del siglo XX en la región de La Pampa, pero la especie logró distribuirse hacia el noreste y suroeste del país.

Actualmente, la especie ha invadido las ecorregiones de la Pampa Húmeda, del Espinal, de los Bosques Patagónicos y de los Esteros del Iberá, y está comenzando a invadir la Estepa Patagónica, el Monte de Llanuras-Mesetas y los Campos y Malezales

En los lugares donde fue introducido, el jabalí mostró una rápida expansión en su distribución, y en pocas décadas, en especial en las regiones con climas y ambientes más favorables, mostró la típica explosión demográfica que caracteriza a las especies exóticas invasoras”, Sanguinetti & Pastore.

A mediados del siglo XX, en Europa el jabalí estuvo en riesgo de extinguirse debido a su alto ritmo de caza. A partir de los 1980s, las poblaciones de la especie comenzaron a remontar debido a la reducción de la caza y la presencia de depredadores naturales. Asimismo, el aumento de cultivos como el maíz y los viñedos creó un ambiente más propicio para su supervivencia. Por otro lado, el cambio climático influye en que haya inviernos menos intensos y climas cada vez más cálidos, provocando menor estrés en los jabalíes en la naturaleza.

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El sus scrofa es un gran mamífero, de cuerpo robusto, que se alimenta de una dieta omnívora, y tiene un alto éxito reproductivo con 4-6 crías por año. Se mueven en pequeños grupos y se distribuyen largas distancias atravesando áreas de gran cobertura vegetal. Estas características hacen del jabalí a una especie invasora exitosa.

Los impactos negativos que ocasiona el jabalí como especie exótica invasora son:

- Alteraciones en la estructura y estabilidad del suelo. Los jabalíes generan ambientes abiertos que por ende provocan el crecimiento de malezas. También aumentan el riesgo de la erosión del suelo

- Depredación de frutos y semillas de plantas nativas. Esto produce cambios en la vegetación, al reducir la abundancia de plantas nativas y aumentando el crecimiento de plantas exóticas.

- Depredación de huevos y animales. El jabalí se alimenta de huevos y pichones de las especies de perdices, tortugas, y el lagarto colorado

- Reducción del número de artrópodos y otros animales pequeños. Reducen su abundancia y por lo tanto compiten con otros animales que los consumen.

- Transmisión de enfermedades. Los jabalíes pueden transmitir brucelosis, leptospirosis, aftosa y tuberculosis, etc. También pueden tener helmintos que son transmitidos al humano al comer carne mal cocida, lo que causa la enfermedad conocida como Triquinosis.

Jabali de 270 kilos quedo atrapado en una maquina agricola
Jabalí de 270 kilos quedó atrapado en una máquina agrícola en la zona de Vedia

Como “ingeniero de ecosistemas” genera múltiples impactos al modificar las condiciones del suelo y de la vegetación en los ecosistemas, al transmitir decenas de enfermedades y al transformarse en un depredador o presa dominante y modificar las relaciones interespecíficas originales entre especies nativas.

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Recientemente, un jabalí de 270 kilos se cruzo frente a una cosechadora de maíz en Vedia, Buenos Aires. Esta especie se ha vuelto una plaga para las producciones agrícolas, ya que se alimentan de los cultivos como también tumban toda la planta entera y voltean los cultivos al traspasar por los campos. Las consecuencias económicas y sociales por la presencia del jabalí son enormes.

Debido a su capacidad invasora y adaptabilidad a diferentes hábitats, el jabalí es muy difícil de controlar y erradicar. Solo se ha podido erradicar utilizando diferentes métodos al mismo tiempo. Donde su eliminación es casi imposible, se intenta controlar a la población exótica y conservar a la biodiversidad nativa y natural del hábitat para que haya el menor impacto posible. Asimismo, existe muy poca información sobre su distribución en Argentina, provocando que este sea aún más difícil de eliminar.

FUENTES:

La Nación

Biota

CONICET

Boletín Anual Jabalí europeo - 2018