Desde la fruticultura se habla mucho de frutos climatéricos y frutos no climatéricos, una de las clasificaciones que existen para hacer referencia a los frutos cultivados. Sin embargo, para los consumidores, no es fácil hacer esa distinción.

La base de la clasificación entre climatéricos y no climatéricos es la pauta respiratoria que presentan los frutos durante su proceso de maduración, ya que algunos siguen madurando incluso después de haber sido cosechados, mientras que otros no.

Frutos climatéricos

Los frutos climatéricos son los que luego de ser cosechados siguen con su proceso de maduración. Esto se debe a que independientemente de que ya no estén en la planta, pueden aumentar su tasa de respiración y entrar en lo que se conoce como crisis climatérica, momento fisiológico en el que ocurre la producción interna de etileno.

Frutos climatéricos: ventajas

La mayor ventaja de este tipo de fruto es que pueden ser cosechados en un estado previo a la maduración. De esta manera, se pueden transportar grandes distancias sin preocuparse por las pérdidas debido a frutos sobremaduros, es decir, de camino a los mercados de destino van alcanzando el punto de madurez comercial requerido por los consumidores.

Sin embargo, también tienen una desventaja para el consumo, y es que cuando un fruto climatérico está en su temporada, y el mercado tiene un buen precio de venta, los productores suelen cosecharlos de forma temprana y aplicar etileno de forma externa para que maduren más rápido. Para quienes disfrutan de comer frutas lo más ecológicas posible, esto podría ser un punto negativo. Sin embargo, todos los componentes empleados en el proceso de cosecha son aptos para el consumo.

Las frutas climatéricas pueden seguir madurando aún después de ser cosechadas.

Frutos climatéricos: ejemplos

Dentro de los frutos climatéricos se encuentran algunos que diariamente son consumidos por miles de personas de todo el mundo debido, en principio, a sus propiedades y beneficios para la salud y en segundo lugar, a que duran en la heladera o en un cesto de la cocina un tiempo antes de ser consumidos.

Los 20 frutos climatéricos más consumidos son:

Qué hacer con frutos climatéricos muy maduros

Por otro lado, ya que el proceso de maduración en este tipo de clasificación puede continuar aún cuando el fruto ya fue cosechado, también es posible que madure muy rápido. En esos casos, no hay que preocuparse por comerlos en el momento, ya que con algunas recetas pueden ser salvados.

En principio, es importante saber si sólo están madurados o están podridos. Si están más maduros que lo que se recomienda para el consumo, se puede recurrir a preparar dulces o compotas. En cambio, si están podridos, ya no se podrá hacer nada, pero servirán de abono para las plantas.

Ambas recetas llevan pocos ingredientes y son ideales prepararlas con frutas maduras, ya que el sabor será más dulce. Las frutas ideales para las compotas son las peras y las manzanas. Para dulces o mermeladas, se recomienda utilizar higos, duraznos, damascos o ciruelas, aunque también se puede hacer un mix de frutas.

Si la fruta madura de más, se puede utilizar para hacer dulces o compotas.

Frutos no climatéricos

Los frutos no climatéricos son los que no presentan crisis climatérica, es decir que cosecharlos en su punto exacto de madurez es fundamental para el comercio y el consumo. Esto es así porque una vez cortados de la planta solo madurarán un poco más, pero también pueden empeorar. Por lo tanto, no se recomienda su consumo y mucho menos su venta.

¿Importa el color de los frutos no climatéricos?

Los frutos cítricos son ejemplos típicos de frutos no climatéricos. A veces, suele ocurrir que en los mercados se ven a la venta mandarinas o naranjas con colores verdes. Esto se suele asociar a la madurez, pero la realidad es que no siempre tiene que ver.

En estos casos el etileno no regula la maduración, pero sí es capaz de acelerar la degradación de las clorofilas, los pigmentos responsables del color verde. De esta manera, los cítricos cobran un color verde aún estando maduros.

Sin embargo, para la comercialización de los cítricos se exige un cierto grado de coloración y por esa razón, se aplica etileno con el fin de acelerar el desverdecimiento de esos frutos, es decir, por razones estéticas.

Los cítricos son ejemplos de frutos no climatéricos.

Frutos no climatéricos: ejemplos

Muchas de estas frutas son ideales para hacer recetas como mermeladas, jugos, helados y también son aptas para la deshidratación de frutas que luego podrán comerse como snacks o incluyendo en las comidas.

¿Cuál es tu fruto favorito? ¿Preferís los climatéricos o los no climatéricos?

Fuentes: Blogagricultura, Wikipedia