Los frutos secos secos -como avellanas, almendras, nueces o pasas de uva- muchas veces se convierten en un snack saludable para degustar en cualquier momento del día.

Sus propiedades, sobre todo para el cuidado del cabello y de la piel, son bien conocidas, pero estos frutos también guardan beneficios complementarios a la hora de hacer actividad física.

A continuación te contamos algunas de sus propiedades y porqué deberías incluirlos en tu rutina de ejercicios.

¿Cuál es el momento ideal para consumirlos?

Lo ideal es comerlos como snack luego de realizar la actividad física. Cuando termina el entrenamiento, el cuerpo consumirá las reservas de glucógeno muscular, apareciendo lo que se conoce como “la ventana anabólica”.

Este es el momento perfecto para aportar proteínas a tu cuerpo, ya que las hormonas anabólicas harán que se aprovechen al máximo.

¿Conoces alguna otra propiedad de los frutos secos?