Cuidar el medio ambiente es una tarea muy importante que todos deben llevar a cabo. El objetivo principal es garantizar la vida de todas las especies en el planeta, mientras se logra la coexistencia entre dichas especies y el ecosistema. Para esto, es necesario establecer una serie de objetivos específicos y a su vez, implementar el uso de materiales biodegradables. Pero antes, es esencial conocer en qué consiste la biodegradación y cómo beneficia al ambiente.

Biodegradación ¿En qué consiste?

Se trata de la capacidad que tienen ciertas sustancias para descomponerse en determinados elementos químicos. Esto ocurre en un tiempo relativamente corto para poder formar parte de los compuestos del suelo. Este proceso solo si se producen las correctas condiciones ambientales. Sin duda, es un término vinculado directamente con el medio ambiente, ya que la biodegradación permite reutilizar algunas sustancias muy importantes para desarrollar otros materiales.

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¿Cuántos tipos de biodegradación existen?

Para que la biodegradación pueda desarrollarse, necesita de dos tipos de degradaciones que pueden notarse de una forma muy sencilla. Estos tipos de biodegradación son los siguientes:

Biodegradación aerobia

Consiste en un tipo de biodegradación ocurre cuando entra en contacto con el oxígeno. El mismo constituye casi en 21% de todo el volumen que se encuentra en la atmósfera de la Tierra. Dicha degradación no se centra solamente en los organismos que hacen vida con el oxígeno, también es necesaria la intervención del proceso de metabolismo aerobio y al mismo tiempo, del ambiente donde ocurre. Para hacerlo simple, para que se desarrolle la biodegradación aerobia, es esencial el contacto directo con el oxígeno.

Biodegradación anaerobia

Por su parte, la biodegradación anaerobia es todo lo contrario a la anterior; es decir, no requiere de la intervención del oxígeno.

Ahora bien, la biodegradabilidad tiene como base principal el hecho de que las sustancias que pasan por una degradación natural son menos perjudiciales. En otras palabras, beneficia al ambiente y mejora la calidad de vida de las especies que habitan en el mismo. Igualmente, los productos no biodegradables representan un enorme riesgo para el planeta y es aquí donde entra la importancia del reciclaje.

Algunos ejemplos de biodegradación

Para entender un poco mejor el concepto de “biodegradable”, es fundamental conocer cuáles son los productos biodegradables y cuáles no lo son.

Productos biodegradables

Los productos biodegradables son aquellos que pueden degradarse en un periodo de tiempo bastante corto. Además, las sustancias que desprenden una vez descompuestos, representan un beneficio para el medio ambiente. Esto se debe a que pueden reintegrarse de forma natural a la tierra y no provoca ningún tipo de efecto nocivo para el ambiente. Algunos de estos productos son:

Madera: cualquier tipo de madera es biodegradable, lo que varía es el tiempo de descomposición. Ya que este proceso puede ocurrir en meses o años.

Papel: debido a que está compuesto principalmente de celulosa, el papel tiene la capacidad de biodegradarse. Al entrar en contacto con la humedad, hongos y bacterias da inicio al proceso de descomposición. La duración de este proceso será más rápida o más lenta, según las condiciones del ambiente. Sin embargo, el periodo de degradación del papel suele estar entre 2 a 5 meses aproximadamente cuando este se encuentra al aire libre.

Cuero: al ser de origen animal, su degradación avanza bastante rápido en condiciones normales. No obstante, al someterse a un proceso de encurtido, la degradación ocurrir en 20 años o en muchos siglos.

Lana: al igual que el cuero, se trata de un producto de procedencia animal por lo que es biológico. Lo que significa, que también tiene la capacidad de biodegradarse. Si se conserva con cuidado, su descomposición puede retrasarse, de lo contrario, dicho proceso ocurrirá rápidamente.

Vegetales y frutas: su procedencia también es biológica, por lo que pueden degradarse en poco tiempo.

Carne: cualquier tipo de carne de origen animal pude degradarse muy rápido. Esto ocurre debido a la intervención de los microorganismos que descomponen los tejidos hasta desintegrarse en su totalidad.

Excrementos: tanto de humanos como de especies animales, los excrementos no tardan mucho para descomponerse completamente. Al completar dicho proceso, se reintegran nuevamente al ambiente.

Productos no biodegradables

A diferencia de los productos degradables, los materiales no biodegradables producen efectos perjudiciales al medio ambiente. Esto se debe a que estos no poseen la capacidad de biodegradarse sin importar las condiciones. Lo peor es que requieren de más de 100 años para desaparecer en su totalidad, pero antes provocan muchos problemas al medio ambiente.

Estos productos son los principales causantes de varios tipos de contaminación en el ambiente, ya que liberan sustancias contaminantes y altamente tóxicas. Entre los productos no biodegradables se encuentran los siguientes:

Bolsas de plástico: sin duda uno de los materiales más nocivos para el medio ambiente. Cada año, estos materiales provocan la muerte de cientos de especies marinas y destruyen la estabilidad de los océanos. Se necesita 150 años para que este material pueda desaparecer por completo.

Pilas: la contaminación provocada por las pilas es enorme, lo peor de todo es que prácticamente no se degradan, ya que requieren de más de mil años para completar dicho proceso.

Mecheros: están elaborados con plástico y acero, por lo que su degradación solo se completará en 100 años aproximadamente.

Chicles: el consumo de goma de mascar se ha vuelto bastante común en muchos países, sin embargo, los efectos negativos para el ambiente son realmente preocupantes. El proceso de degradación de un chicle puede tardar más de cinco años.

Aerosoles: al estar compuestos de metal, pueden tardar más de 30 años en desaparecer del ambiente.

Colillas: puede pasar hasta dos años para desaparecer por completo y cada día son más las colillas que las personas tiran al suelo. Además, también pueden causar incendios forestales, lo que incrementa sus efectos nocivos en el planeta.

Vidrio: otro de los elementos perjudiciales que no beneficia en nada al medio ambiente. Puede llegar a tardar hasta 4 mil años en desaparecer, lo que lo convierte en uno de los materiales no biodegradables más peligrosos para el planeta.

¿Qué son los bioplásticos?

Una de las medidas implementadas para disminuir los efectos negativos de algunos materiales no biodegradables al ambiente, son los bioplásticos. Se trata de una especie de plástico fabricado a base de compuestos vegetales como por ejemplo, el almidón de patata o el maíz. Lo que representa un gran beneficio para el ecosistema y todas las especias que lo habitan.

El plástico convencional es el responsable de muchos de los daños que sufre el planeta en la actualidad. Ha contaminado océanos, provocado la muerte de miles de especies animales y atascando millones de alcantarillas. Aparte, se trata de un derivado del petróleo por lo que tarda cientos de años en destruirse completamente.

Por esta razón, el término “bioplástico” se ha vuelto bastante popular con el paso de los años. A pesar de tratarse de un método relativamente nuevo que requiere de una inversión más grande y proceso de elaboración más complejo, está en auge. Ya que los beneficios que aporta al medio ambiente son muy importantes para garantizar el desarrollo natural del mismo.

No hay duda de que faltan menos tiempo para que los bioplásticos empiecen a producirse en masas. De esta forma, el uso de los plásticos convencionales quedará en el pasado y el planeta Tierra podrá mantener su curso sin problemas.

¿Cuál es la importancia de la biodegradación para el ambiente?

El proceso de biodegradación es fundamental, ya que el medio ambiente se beneficia directamente. Es decir, mientras exista mayor cantidad de materiales biodegradables en el planeta, los efectos negativos provocados por la contaminación serán menores. Por la que la importancia de la biodegradación se hace cada vez más evidente.

En la actualidad, muchas organizaciones están haciendo todo lo posible para incentivar a la población en el uso del reciclaje. Sin duda esta es la mejor alternativa para reducir el uso de productos contaminantes y al mismo tiempo, reutilizar aquellos que más daño le causan al planeta.

Cabe destacar que, la protección del medio ambiente no depende solo de organizaciones gubernamentales. Las personas también tienen la responsabilidad de cuidar del planeta para garantizar el futuro de las nuevas generaciones. Esto sin dejar de lado al resto de las especias que hacen vida en la Tierra.

Fuentes:

ecologiaverde

ecologiahoy

nabaliaenergia