Según estadísticas, una persona promedio genera 17,5 kilos de residuos plásticos por año. Además, esos plásticos pueden tardar de 100 a 1000 años en degradarse, por lo que se consideran objetos muy contaminantes. Por eso, es de vital importancia, que cada persona comience a reciclar y disminuya los plásticos de un solo uso.

¿Cómo elaborar una Botella de Amor?

Construir una Botella de Amor es algo fácil y qué cada persona puede realizar desde su propio hogar. Consiste en elegir una botella de plástico limpia (todas sirven) y llenarla con toda la basura plástica que se va acumulando a lo largo de los días, con el fin de reciclarla.

Dentro de las botellas de amor se pueden introducir todos los plásticos de un solo uso, es decir los que son basura inmediatamente después del consumo. Por ejemplo, envoltorios de arroz o fideos, bolsas, sorbetes, sachets, films, repuestos de perfumes para pisos. Cepillo y pasta de dientes, cubiertos plásticos, lapiceras (sin el cartucho) y máquinas de afeitar.

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Lo que no se puede incluir es cartón, papel, basura orgánica, metal, telas, envases de cartón, pilas, esponjas de cocina, globos, telgopor y aluminio.

Para la confección de estas botellas es importante tener a mano un “palito” o algún elemento alargado para poder empujar el contenido e ir comprimiéndolo en el interior. Es clave que las botellas terminen estando repletas y bien compactadas. Por supuesto, todos los materiales deben estar limpios a la hora de ingresarlos en la botella

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¿Qué hacer con las botellas de amor?

Luego de que la botella ya esta lista, se debe llevar a un punto de recolección o lugar en donde las reciban, por supuesto esto varía dependiendo del país. Por ejemplo, en Argentina, “Llena una Botella de Amor Argentina” se ocupa de la recolección.

En muchos casos, estos plásticos reciclados se reutilizan para confeccionar ‘madera plástica’. Con los listones que se obtienen se fabrican sillas, mesas, juegos de plaza para niños, contenedores para huertas o compost, puertas y macetas. Es hora de hacer el cambio, ser consciente y cuidar la tierra en la que vivimos. Pequeños cambios, pueden hacer una gran diferencia.

¿Qué esperas para sumarte al cambio y construir tu Botella de Amor?