Ha llegado el momento. Debemos adaptarnos al nuevo clima. En dado caso, corresponde evitar que vaya a peor, esa es la gran elección de nuestra época. Parece extraño, pero no podemos negar esta realidad.

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Hay que aceptar que el clima ha cambiado sin remedio. Los seres humanos han llevado el cambio climático hasta una circunstancia de no retorno. Corresponde lograr que ese clima no empeore o sea inhabitable.

Todo apunta a un epicentro poco mencionado: las ciudades. Los humanos residen, un 80% de la población mundial, en urbes. Nos hemos convertido en una especie urbana desde los tiempos de la Revolución Industrial.

Esta condición urbana ha llegado a crear un nuevo término: “el urbanita”; palabra con la cual se categoriza al habitante urbano. Los urbanitas han perdido el contacto con la naturaleza, se conectan con la ciudad.

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Las ciudades consumen el 75% de los recursos naturales

Una cantidad elevada de recursos. Estas ciudades se crearon sin conciencia ecológica y con una dosis de egoísmo: lo importante ha sido el crecimiento de la ciudad, la cual absorbe todo lo que necesita en su derredor.

Si bien, ya se habla de cambiar paradigmas y desarrollar ciudades sustentables, ocurre que las ciudades siempre consumirán ingentes recursos. El porcentaje de 75% puede descender, pero siempre estará por encima del 50%.

A lo anterior; se suma que, año tras año, asciende la cantidad de personas que habitan en núcleos citadinos. Las ciudades se yerguen en imanes de recursos, por lo que es ingenuo creer que descenderán sus requerimientos.

Corresponde aceptar esta realidad de no retorno. La cantidad de habitantes en el planeta no permite volver a una etapa preindustrial. La humanidad ya se asimiló a las ciudades, no vamos a abandonarlas y serán nuestro espacio de vida.

¿Qué hacer? Pues, toca mejorar la relación de la ciudad con el entorno. Pero, mientras existan ciudades como las hemos creado, no podemos volver al clima que ya teníamos. Hay que adaptarse a esa realidad.

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Un nuevo clima que no debe empeorar

Ya hemos forzado mucho la situación. Es el momento de estabilizar el asunto climático: no más suciedad en los mares, no llenar el aire de más densidad tóxica, no crear condiciones más complicadas para la vida.

Tenemos que adaptarnos a los cambios de climas que hemos causado. Pero, no hacer que la situación sea imposible de tolerar. Estamos al borde: el agua escasea, las temperaturas cambian... Hay que frenar el avance del cambio climático.

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¿Imaginabas que los humanos causarían un cambio irreversible en el planeta? Somos la especie que más ha alterado los ecosistemas, hasta el punto que se ha generado un clima nuevo.

Fuente:

El Confidencial