El greenwashing es una estrategia de marketing desleal que han adaptado algunas empresas sin modificar del todo sus procesos productivos. Se trata de utilizar publicidad y etiquetas verdes sin cumplir verdaderamente con condiciones sustentables de producción. En esta nota te contamos cómo reconocerlo.

Greenwashing: ¿qué es?

El greenwashing consiste en vender como sustentables productos que no lo son. Podemos reconocerlo si aprendemos a observar las etiquetas e investigamos un poco a la hora de comprar.

En los últimos años, el consumo responsable se ha convertido en tendencia, gracias a miles de personas que están buscando cambiar sus hábitos y toman conciencia del medio ambiente. La industria cosmética es uno de los nichos clave en esto, pero está en todos los rubros.

Conceptos como vegano, cruelty free, orgánico y natural se han instalado y posicionado en los últimos años. Cada vez son más buscados por los consumidores y eso motivó a que se instalasen en el mercado.

Es importante tener en cuenta los distintos ejemplos que podemos encontrar de greenwashing para no caer en estas trampas de la industria. Por eso, aprender a leer las etiquetas es clave para reconocerlo y no ser engañados en lo que consumimos.

Existen también otros conceptos como el de bunnywhasing para calificar a este tipo de publicidad engañosa. El bunnywashing es un término que refiere a los productores que se autoproclaman cruelty free, pero no tienen certificación real. Si no cuentan con la certificación adecuada, no se puede asegurar que sean cruelty free, porque los insumos que utilizan quizás no lo sean.

Es clave saber reconocerlo porque el esfuerzo por realizar un producto más sustentable es mucho mayor y no es justo que terminemos consumiendo lo que no queremos.

Greenwashing: ¿cuál es su significado?

El significado de greenwashing es ‘‘lavado verde’’ y tiene que ver con una especie de ‘‘lavada de cara’’ sustentable. Es decir, significa que ciertas campañas de Marketing generan información afirmando que los productos de una empresa son más ecológicos, sin fundamento real.

El término greenwashing se suele utilizar mucho cuando se invierte más tiempo y dinero en la publicidad que en las acciones positivas para el medio ambiente que se promocionan.

Las empresas que hacen greenwashing, buscan subirse a la corriente ambientalista a partir de iniciativas engañosas y desleales.

Cuidado, se suele confundir al greenwashing con el marketing verde, pero se trata de cosas muy diferentes.

El significado del greenwashing está en lo que nos lleva a consumir productos convencidos de que estamos teniendo responsabilidad ambiental, cuando en realidad no es así.

Greenwashing en las empresas

El greenwashing es muchas veces una forma falsa de responsabilidad social empresarial. Las empresas usan estas estrategias de comunicación para ganar consumidores y simular que se adaptan a las nuevas tendencias.

Muchas empresas que hacen greenwashing, se valen de cosas como por ejemplo, las etiquetas verdes, asociadas al compromiso con el medio ambiente, o muestran productos como ‘’ecofriendly’’.

De esta manera hacen que nuestro subconsciente lo relacione al marketing verde y o entendamos como el producto de consumo responsable que buscamos.

Greenwashing: ¿cómo reconocerlo?

Es cierto que hoy en día ser una empresa verde representa una ventaja respecto de la competencia. Pero para ser una de ellas hay que cumplir con ciertos requisitos y normativas. Si éstos no se cumplen y la sustentabilidad de la empresa es mero greenwashing, probablemente en algún punto sea descubierto el engaño.

Hay diferentes estrategias de greenwashing en las empresas, las más comunes son:

El greenwashing suele esconderse bien para quien no investiga. Para reconocerlo se recomineda investigar los sellos de los productos y leer las etiquetas por completo.

Ejemplos de Greenwashing

Existen varias grandes empresas que son ejemplos de greenwashing.

Algunas reconocidas cadenas de comida rápida han sido acusadas de greenwashing varias veces por intentar mostrar que sus materias primas se obtienen de formas cada vez más sustentables. Pero en esencia el problema son todos esos ingredientes de procedencia y efectos cuestionables que no declaran tener.

Otro ejemplo fue el lanzamiento de una línea de gaseosas como un producto ‘’verde’’ porque endulzaban la bebida con stevia. La realidad es que por más que use endulzante natural, se sabe que el producto no tiene nada de ecológico ni de orgánico.

También puede mencionarse el caso de una compañía que decía cultivar cacao de manera sustentable, cuando en realidad con su producción contribuye a la deforestación de África, además de sostenerse en el trabajo esclavo e infantil.

Fuentes:

Sosteniblepedia

El País

Triquels