Los incendios forestales en Bolivia de enero a noviembre de 2019 han superado casi por el doble la media anual de quemas en el país. La mayor afectación fue en el departamento oriental de Santa Cruz, donde está la Chiquitania, que sufrió uno de los fuegos más devastadores de este año.

Según un informe de la ONG Fundación Amigos por la Naturaleza (FAN), en esos once meses se registraron más de 6,4 millones de hectáreas quemadas de bosque y pastizales en todo el país, lo que equivale a la superficie de todo el departamento amazónico de Pando.

Esa cifra supera casi por el doble el promedio anual de los incendios forestales, que es de 3,5 millones de hectáreas, y se acercó a la mayor quema registrada en el país, en 2010 con 10 millones de hectáreas.

El 69 por ciento del área afectada corresponde a pastizales y vegetación arbustiva, mientras que el 31 por ciento es de bosques. En particular, el chiquitano, una zona de transición entre la Amazonía y el Chaco, sufrió un devastador incendio que arrasó millones de hectáreas, además de vida silvestre que albergaba. Fue considerado como uno de los más graves del año.

SANTA CRUZ, EL MÁS GOLPEADO

De acuerdo al informe, el 65 por ciento de las quemas se registraron en el departamento oriental de Santa Cruz, con más de cuatro millones de hectáreas afectadas, mientras que el 29 por ciento de los incendios fueron en el departamento amazónico de Beni, con más 1,8 millones de hectáreas quemadas.

El incendio de la Chiquitania coincidió con el también devastador de la Amazonía en Brasil, considerada como el pulmón del mundo; y el de Australia, en el que seis personas fallecieron y animales como los koalas se vieron afectados.

Por la magnitud del fuego en agosto, la Gobernación de Santa Cruz declaró emergencia departamental y el Gobierno de Evo Morales se abrió a la ayuda internacional. La actuación gubernamental fue cuestionada por sus detractores y colectivos que rechazaron una norma que autoriza quemas controladas en Santa Cruz y Beni. A su juicio, eran para ampliar cultivos como la soya y ganar pastos para vacuno con miras a exportar a China.

ÁREAS PROTEGIDAS Y SITIOS RAMSAR

El reporte de la FAN también expresa que más de un millón de hectáreas quemadas están dentro de doce áreas protegidas de importancia nacional, sin especificar cuáles. De la misma manera, las que mayor afectación han tenido a causa del incendio de la Chiquitania son las de relevancia subnacional como San Matías, que tiene áreas de bosques seco y sabanas inundables, y fue afectada un 27 por ciento.

Otras reservas que han sufrido las consecuencias de los incendios son Ñembi Guasu, en la frontera entre Bolivia y Paraguay, que tiene un 37 por ciento de afectación y es considerada la más joven del país; y la de Otuquis, que albergaba por lo menos a 1.700 especies. También se registraron más de 1,2 millones de hectáreas quemadas que son parte de 36 territorios indígenas.

Además, el informe señala que se reportaron incendios en al menos ocho sitios Ramsar, sin especificar cuáles, que son humedales de importancia internacional, y que afectaron 1,9 millones de hectáreas.

Fuente: EFE