Las características más llamativas de los antibióticos naturales, son su efectividad y su capacidad para mejorar la salud de manera definitiva, pero es importante aprender a usarlos correctamente, para aprovechar al máximo sus propiedades.

Antibióticos naturales: ¿qué son?

Aquellos antibióticos que son fabricados por las industrias, son conocidos por eliminar las bacterias que causan infecciones y, en ciertos casos, es un proceso que ocurre de manera drástica. Pero los antibióticos que provienen directamente de la naturaleza, no solamente son capaces de eliminar los virus, sino también a muchos tipos de hongos; es por esto que se recomiendan para eliminar toda clase de infección efectivamente, sin usar productos químicos.

La función que complementa a esta clase de antibióticos es la de contribuir al fortalecimiento del sistema inmune, logrando que el organismo no se convierta en víctima de muchas de las infecciones leves. Los científicos, a través de múltiples estudios, han demostrado que los antibióticos naturales, son eficaces en la lucha contra las infecciones que amenazan la piel, como ocurre con las verrugas, el herpes y afecciones parecidas.

Como son de origen natural, no ocasionan daños en el sistema digestivo, pero además el cuerpo no los confunde con una amenaza, y de esta manera no ocurren reacciones alérgicas cuando se consumen. Por el contrario, con respecto a los antibióticos industriales, cuando son administrados de manera continua, el cuerpo requiere de una dosis más alta cada cierto tiempo para conseguir un mismo efecto.

Debido a este efecto contradictorio de los productos industriales, es que se recomienda usar antibióticos que sean completamente naturales, ya que se obtiene una excelente protección frente a las infecciones, y no se experimentan efectos secundarios.

Antibióticos naturales más recomendados

Al momento de usar los diferentes productos que se van a mencionar, es importante que sean consumidos de manera progresiva, incorporándolos en las comidas o usándolos como ingredientes de alguna receta. Consumir regularmente antibióticos naturales, puede ofrecer notables resultados que se pueden comprobar a simple vista, conforme va transcurriendo el tiempo.

Sin embargo, antes de comenzar un tratamiento con cualquiera de ellos, es fundamental realizar una consulta con un médico.

Pimienta de cayena

Se trata de un condimento bastante fuerte que ha sido utilizado por miles de años, debido a su poder curativo y a sus efectos como antibiótico natural. Posee un elemento que lleva el nombre de capsaicina, que ayuda a estimular la circulación sanguínea y también asiste en el proceso de la digestión mediante la estimulación en la producción de la saliva y de las enzimas digestivas.

Asimismo, la capsaicina ayuda al cerebro a producir más cantidad de endorfina, que es una hormona que hace que nos sintamos bien.

Una de las maneras en las que puede usarse la pimienta de cayena, además de ser un condimento para las comidas, es hacer una pomada y colocarla en los lugares donde se experimente dolor; ya que esto ayuda a combatir los dolores de la bursitis, de la artritis, los fuertes dolores musculares e incluso para tratar las coyunturas.

Usar pimienta de cayena es ideal para tratar la faringitis de tipo estreptocócica, que es un fuerte dolor en la garganta, acompañado por fiebre y que es provocado por la infección de bacterias. Ocurre con mucha frecuencia en los niños y en los adolescentes, pero algunas personas adultas a menudo se enferman con este tipo de faringitis.

Aceite de orégano

Es un producto que ha sido sometido a estudios científicos, y los resultados obtenidos indican es que uno de los antibióticos naturales más efectivos y potentes que existen. Elimina cualquier clase de bacterias con tan solo usar una pequeña cantidad de aceite de orégano. Su efectividad es bastante alta frente a los hongos, a los virus e incluso es ideal para la eliminación de parásitos. Puede ser usado tanto externa como internamente, no posee efectos negativos perjudiciales y no requiere de una receta.

Existen más de 40 clases de aceites de orégano totalmente diferentes, aunque el que ofrece los mejores beneficios con el máximo efecto antibiótico, es el que se elabora usando orégano silvestre, también conocido como Origanum vulgare, que es una variedad que se encuentra sin problemas en mucha partes de España y en Latinoamérica.

Uno de los ingredientes activos del aceite de orégano es el carvacrol, conocido como un potente antiséptico y es el que posee la mayor efectividad de todos los antisépticos que existen. A pesar de que se usa en cantidades bastante pequeñas, elimina con mucha rapidez muchos patógenos como en el caso de los hongos, virus, parásitos y bacterias.

Entre las grandes ventas que posee el aceite de orégano, es evitar que los patógenos creen inmunidad frente al tratamiento, cosa que sucede muy a menudo cuando se usan antibióticos industriales; pero también evita que las bacterias y muchos tipos de hongos muten, provocando efectos secundarios que son bastante desagradables.

Si se desea usar aceite de orégano existen varias maneras, y una de ellas es de manera tópica o si se prefiere, con solo tomar una cucharada diariamente será suficiente para tratar las infecciones.

Para el tratamiento de las quemaduras de los arañazos y los cortes: Solamente hay que aplicarlo directamente en la herida, con el fin de desinfectar la zona afectada y, al mismo tiempo, disminuir el dolor. Cuando se aplica lo más pronto posible en las ampollas y en las cicatrices de las quemaduras, el aceite de orégano se encarga de evitar la aparición de infecciones, y la piel se recuperará más rápido.

En las encías y los dientes: aplicar aceite de orégano aliviará rápidamente el dolor en los dientes, al matar las bacterias que causan ese dolor. Con respecto a la infección de los dientes, lo ideal es que se aplique aceite de orégano directamente, lo más pronto posible. Al tratarse de las afecciones en las encías, es recomendable tener los dedos limpios antes de usar el aceite, para evitar que se contamine.

Sinusitis: Colocar solo unas cuantas gotas de este aceite en un poco de agua hirviendo, y se precede a inhalar el vapor que desprende.

Cúrcuma

Esta es una de las especias más conocidas cuando se trata de cocinar comida India. Ha sido usada a lo largo de la historia por sus múltiples propiedades para otros fines, como por ejemplo ser un antibiótico natural.

La curcumina es un componente que se encuentra presente en la cúrcuma, y muchos científicos han demostrado que es muy eficiente, para eliminar permanentemente la bacteria Helicobacter pylori, que es una de las principales causas de la aparición de las úlceras a nivel gastroduodenal, sin importar cuál sea la composición genética que posea la cepa. Sin embargo, este no es solo uno de los efectos, también recupera los daños gastrointestinales, provocados por dicha infección.

Para usar correctamente la cúrcuma para este fin, lo mejor es consumir entre unos 400 a unos 600 gramos, y repartirlos en tres dosis diarias.

Ajo

De los antibióticos naturales que existen, el ajo es que más prefieren las personas. Esto se debe a que no simplemente elimina las bacterias y los patógenos, también es efectivo para la eliminación de los virus y de muchos hongos, sin provocar daños en la flora intestinal. Y lo más importante es que su sabor es muy agradable al paladar.

El ajo cuenta con fitoquímicos y azufre, que son componentes curativos. Dichos componentes se adhieren a los metales pesados altamente tóxicos, como por ejemplo el cadmio y el plomo, que serán desechados del cuerpo de manera natural.

Posee propiedades antivirales, antibacterianas y antifúngicas. Actúa como prebiótico, al incrementar el crecimiento en la microflora intestinal. Consumir ajo es de excelente ayuda para proteger el organismo frente a las grasas, que con el tiempo se oxidan y son perjudiciales. Ofrece protección frente a los daños provocados al ADN y actúa como antioxidante. Es un excelente protector contra los daños provocados por la exposición al sol, y contra los daños provocados por la radiación. Combate parásitos y gusanos.

Se recomienda consumir un ajo crudo preferiblemente en ayunas, para sacar el mayor provecho de las propiedades que ofrece el ajo.

Vinagre de manzana

Un antibiótico natural bastante eficaz es el vinagre que se encuentra elaborado con la sidra de la manzana, ideal para toda clase de condiciones, posee grandes cantidades de oligoelementos al igual que minerales, que son vitales para el funcionamiento óptimo del organismo.

Quienes desean obtener una cura para las dolencias que necesiten de algún antibiótico, este tipo de vinagre es perfecto para ese fin, y al igual que ocurre con cualquiera de los antibióticos naturales que hemos mencionado, este no produce ningún efecto secundario.

La popularidad de esta clase de vinagre viene por lo siguiente:

- Disminuye las inflamaciones en la nariz y los dolores en la garganta.

- Reduce los altos niveles de colesterol.

- Ayuda a curar las enfermedades que afectan la piel, como en el caso del acné.

- Otorga protección frente a intoxicaciones causadas por alimentos.

- Combate las alergias tanto en las personas, como también en los animales.

- Perfecto para fortalecer el sistema inmune.

- Estimulante del metabolismo, lo que ayuda a disminuir el peso corporal.

- Regula la digestión y combate el estreñimiento.

- Sirve como tratamiento para la artritis.

- Previene la aparición de los cálculos en la vejiga y el cualquier parte del tracto urinario.

Otros antibióticos naturales

Además de todos los productos que hemos mencionado que se usan como antibióticos naturales, y que ofrecen otra gran cantidad de beneficios para el organismo, también existen otros productos que vale la pena mencionar.

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Miel de abejas

Diversos científicos han determinado que la miel de las abejas se puede usar para tratar infecciones, como ocurre con las infecciones intestinales. Como tratamiento para las lesiones en la piel, basta con aplicar miel directamente en las áreas afectadas.

Su positiva reacción frente a la eliminación de las bacterias, hace que la miel sea un tratamiento perfecto para evitar la acumulación de placa dental.

Eucalipto

El eucalipto en forma de aceite esencial, ofrece altas cantidades de cineol que lo convierten en un grandioso antibiótico, al igual que en un potente antiviral, recomendado para el tratamiento de las infecciones que afectan el sistema respiratorio.

Cebolla

El azufre es uno de los principales elementos que se encuentran en la cebolla, y evitan que las bacterias se propaguen en el organismo. Será de gran ayuda para contrarrestar las infecciones que provocan daños en el sistema respiratorio, pero también elimina los parásitos que posiblemente se encuentren acumulados dentro del sistema digestivo.

Fresa

Destaca por su gran poder antiviral, pero también por ser un método fundamental para aliviar los síntomas de algunas enfermedades reumáticas. Pero adicional a eso, posee grandes cantidades de flúor y eso promueve la buena salud bucal.

Equinácea

Esta es una hierba que se ha usado constantemente para tratar diversas infecciones, sobre todo para las infecciones de las vías respiratorias. Se usa también para eliminar infecciones gripales, del tracto urinario, para tratar el herpes genital, los hongos, infecciones de la sangre, de encías, estreptococos, tifus, amigdalitis, malaria, difteria y sífilis. Lo ideal es preparar una infusión de equinácea y consumirla ocasionalmente.

Qué opinan los médicos

Muchos profesionales de la medicina están empezando a recomendar que se usen antibióticos naturales, especialmente para el tratamiento de las infecciones más leves, con el objetivo de que el sistema inmunitario de las personas se mantenga preservado. Se trata de una medida muy eficiente, y que ha sido demostrada por los numerosos estudios científicos. Por lo que se ha confirmado que incluir productos naturales en la dieta, mantiene en condiciones óptimas las funciones del organismo.

Sin embargo, antes de poner en práctica cualquiera de estos métodos, lo mejor es consultar con un médico para evitar posibles reacciones alérgicas. Recordemos que todas las personas poseen un sistema inmune diferente, y los efectos podrían ser diferentes en cada cuerpo.

Fuente:

isalud

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