Hay alimentos, o productos alimenticios, que tienen la particularidad de ser disbióticos, es decir, que pueden alterar la composición de la microbiota. Entre ellos están los alimentos procesados o ultraprocesados.

Además del azúcar, harinas refinadas y grasas trans o de baja calidad, los alimentos procesados o ultraprocesados contienen una variedad de aditivos químicos entre sus ingredientes, como conservantes, edulcorantes no calóricos y emulsionantes. Sobre estos últimos hablaremos en este artículo.

[También te puede interesar: Adicción al azúcar: señales para identificarla y claves para combatirla]

¿Qué es un emulsionante, emulsificante o emulgente?

Los emulsionantes son aditivos alimentarios que evitan que los ingredientes combinados en un alimento se separen. Este aditivo hace más estable una emulsión, impidiendo que se separe en fases, como seguramente te pasa si alguna vez preparaste una leche de almendras o avena casera.

A continuación, te compartimos una lista de emulsionantes comunes utilizados actualmente como aditivos para preservar los alimentos y extender su vida útil en góndola. Si lees la lista de ingredientes, los vas a encontrar tanto con su nombre completo como señalados con la letra “E” y un número, por ejemplo E466, que corresponde a la carboximetilcelulosa

Aquí hay algunos nombres más de emulsionantes que se usan comúnmente:

- Polisorbato 80 (E433)

- Carboximetilcelulosa (E466)

- Sales de amonio de glicérido fosforilado(E442)

- Carragenina o carragenano (E407)

- Goma xántica (goma de xantano, goma xantana) (E415)

- Carbonato de calcio

- Estearoil Lactilato (E481 y E482)

- Lecitina (de soja en general)

- Triestearato de sorbitán (SOE) (E492)

Es mejor evitarlos, así que aprende a ser un comprador inteligente e identifica estos ingredientes que acechan en los estantes de las tiendas naturistas y supermercados.

Los vas a encontrar en muchos alimentos procesados: congelados, aderezos para ensaladas, productos horneados (panes y pastelería) galletas y helados, así como leches o bebidas vegetales como las de almendras o de soja, en productos lácteos y en chicles

Se ha demostrado que los emulsionantes pueden alterar las interacciones entre bacterias y moco y comprometen la capa mucosa, causando inflamación y contribuyendo al intestino permeable. Ademas, parecen cambiar la población microbiana, es decir, producen disbiosis, al aumentar la proliferación de bacterias pro inflamatorias (disbióticas) en detrimento de las bacterias beneficiosas.

Este desequilibrio puede llevar a varias condiciones, como el intestino permeable o el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO según su sigla en inglés)

¿Hay alternativas naturales?

¡Claro que sí! Las “gomas” naturales son un tipo de fibra soluble, que nuestras bacterias “buenas” de la microbiota pueden fermentar y gracias a esto aportarnos grandes beneficios para la salud.

Algunas opciones son:

- Goma arábiga, que se obtiene de las acacias.

- Goma de Algarroba o goma de Carauba.

- Goma Guar

- Agar agar

Agar agar en polvo.

Todos estos compuestos, además de ser naturales, promueven el aumento de la masa bacteriana en el colon y el desarrollo de bacterias productoras de ácido butírico, que es uno de los ácidos grasos de cadena corta que contribuyen a la salud intestinal y ademas también señaliza la saciedad.

Entonces: no todas las gomas son malas y hasta podrían ayudar a mejorar la calidad de la microbiota y reparar la pared intestinal. ¡Lo que importa es la fuente!

Las pectinas de las frutas maduras y los mucílagos de las semillas de chía y lino también aportan estabilidad y sirven como espesantes, al igual que la gelatina y la lecitina que está naturalmente en la yema de huevo (si no eres vegano).

Hay estudios que muestran que se producen alteraciones de la microbiota con varios tipos de aditivos alimentarios, aunque hay mucha controversia y es un tema que debe seguir estudiándose.¿Son realmente inocuos? ¿Vale la pena exponernos a estos riesgos?

Prefiere alimentos sin paquetes, ni etiquetas, ni aditivos. ¡Comida real!