Para los agricultores que trabajan en la industria rural que han desarrollado el Parkinson producto de la exposición prolongada a pesticidas, ahora le será más fácil reclamar sus beneficios. Esto es posible gracias a que Quebec agrega al Parkinson en la lista de enfermedades ocupacionales de estos trabajadores.

La junta de salud y seguridad en el lugar de trabajo de Quebec (CNESST) allana el camino para que los agricultores obtengan compensaciones que merecen. Pero, al igual que la ley de Francia, los quebequenses que busquen un beneficio deberán demostrar que han tenido exposición directa a pesticidas. Ya sea por inhalación o contacto por un periodo de al menos 10 años.

Otra limitación en la decisión del gobierno

El diagnostico del Parkinson se debe realizar dentro de los siete años posteriores al final de la exposición a los pesticidas.

De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Trabajo, este camino significa un reconocimiento del del gobierno a "la evolución de los avances científicos". Ya que, demuestra que la que la exposición a plaguicidas, sin las medidas de precaución prescritas, puede tener efectos nocivos para la salud de las personas.

André Lamontagne, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, dijo en un comunicado:

“Al promover un mejor acceso al plan de compensación para los miles de hombres y mujeres que trabajan diariamente para alimentar a Quebec, nos aseguramos de que todos sean tratados de manera justa"

Un gran avance

Serge Boily, de 55 años, considera una gran victoria que su condición sea reconocida como relacionada con el trabajo.

"Cambia mi vida. Saber que soy reconocido me da esperanza", dijo.

Boily trabajó como rociador de pesticida durante la década de los 90 en la ciudad de Quebec. Años más tarde desarrolló la enfermedad de Parkinson y ahora sufre pérdida de memoria. También padece pérdida del equilibrio, dificultad para tragar y, a veces, incluso para hablar.

Elizabeth McNamara, de 71 años, cuenta que vivió en una granja lechera en la región de Outaouais de Quebec durante 24 años con su esposo. Durante años Utilizaron dos herbicidas: glifosato y atrazina.

McNamara Desarrolló la enfermedad de Parkinson en 2012, sufre de temblores poca energía y le resulta difícil caminar una distancia significativa.

"Ves que tus capacidades disminuyen", dijo. "Mi discurso no se ha visto afectado todavía, pero el de mi marido está muy afectado".

Elizabeth McNamara que es miembro de la Asociación de Víctimas de Pesticidas de Quebec se refiere a la decisión del gobierno como "una luz al final del túnel".

La asociación ha realizado muchos esfuerzos para lograr este cambio. Aparecieron frente a una audiencia del comité legislativo de la Asamblea Nacional junto con Parkinson Quebec y la Unión de Productores Agrícolas.

Seguirán presionando parar ver otras afecciones relacionadas con la exposición a pesticidas agregadas a la lista de salud ocupacional. Tales como el linfoma no Hodgkin, el cáncer de próstata, el Alzheimer y problemas de fertilidad.