Si creías que abandonar los plásticos era la solución para los océanos, el documental Seaspiracy viene a complejizar el escenario, ya que expone que es la industria pesquera la principal responsable de la destrucción de los ecosistemas marinos.

La pesca insostenible: la premisa del documental se basa en el hecho de que, debido a nuestro gran y descontrolado sistema de producción de alimentos, el océano esta sufriendo una grave crisis.

Kip Andersen ha decidido realizar un documental en el que muestra los daños que producen el ser humano en las especies marinas, y como nuestros mares hoy en día son victimas de la corrupción ambiental. Este documental esta colmado de datos e información acerca de los grandes negocios que se crean detrás de cada tiburón, de cada atún, de cada pez, y como eso afecta al planeta y repercute en nuestra propia salud. A su vez, muestra como la industria pesquera explota a personas para sacar mayor provecho y como los peces son también seres sintientes, que padecen dolor y sufren estrés.

El 71% de la superficie de nuestro planeta esta cubierta por agua, más del 80% del oxigeno que respiramos proviene del océano y el 74% de todas las especies del mundo habitan en el mundo subacuático. Entonces... ¿por qué no cuidar la principal fuente de vida?

los daños "colaterales" de la industria pesquera

El documental revela impactantes cifras que ponen de relieve el grave daño ambiental ocasionado por la industria pesquera. En Islandia, en tan solo un mes, esta industria mata, "accidentalmente", unas 269 Marsopas, 900 focas y 500 aves marinas.
Además, hoy en dia las redes de pesca y otros equipamientos de la industria representan el 50% de los desechos plásticos que se encuentran en el mar. Esta situación es particularmente grave, ya que los mismos resultan letales por el hecho de que están diseñados para matar. Las redes de pesca fantasma funcionan como trampas mortales para tortugas, tiburones, pescados, y demás habitantes de los océanos.
En este punto el documental hace críticas sobre las diferentes organizaciones que ponen el foco de la contaminación plástica en los sorbetes (que representan una parte casi insignificante de la problemática), dejando de lado al mayor responsable de muertes de especies marinas, que es la industria pesquera. Se afirma que solo en Estados Unidos, mueren 1.000 tortugas por ingesta de plásticos, pero en ese mismo tiempo los barcos pesqueros matan hasta 250.000 tortugas "de manera accidental".​​​​​​​​​​​​​​
redes pesca plastico
Por otro lado, Kip Andersen también revela que 100 millones de tiburones son asesinadas cada año por esta industria. ¿Por qué motivo? Hay países en los cuales se consumen sus aletas -que resultan poco sabrosas y poco nutritivas- como un símbolo de estátus, llegando a costar cien dólares por porción.
El director también se pregunta en el documental si la piscicultura, con sus técnicas de explotación intensiva, son una solución sustentable para combatir esta problemática, pero finalmente determina que la misma también ocasiona graves problemas a los ecosistemas marinos.​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​

el lado oscuro de la industria pesquera​​​​​​​

Y como si todo esto fuera poco, una de las mayores revelaciones del documental, es dar a conocer el relato escalofriante de personas que fueron esclavizados por años por la industria de la pesca en Tailandia. Ellos narran sus vivencias arriba de los enormes barcos pesqueros, poniendo en evidencia que la industria pesquera no solo es la responsable de graves daños a los ecosistemas marinos, sino que también es la autora de hechos de explotación humana.
En un sin fin de hallazgos, el equipo de Seaspiracy también encontró que grandes organizaciones ambientales no hablaban de la gran problematica que estaba atravesando el océano como resultado de la industria pesquera. ¿El motivo? Las mismas son solventadas con grandes capitales provenientes de las empresas pesqueras que destruyen los mares.
pesca-de-arrastre
El documental también cuenta con la participación de algunas de las figuras más reconocidas en el mundo del océano. Sylvia Earle, oceanógrafa y pionera en la exploración submarina, destaca que la única manera de salvar a las especies y ecosistemas marinos es abandonando el consumo de pescados y mariscos o reduciéndolos hasta lo mas mínimo. Ella señala que, de todos modos, no aportan grandes beneficios nutricionales, si no que al contrario, por la gran contaminación oceánica, resultan poco saludables y poco recomendables para el consumo humano.
La seguridad de nuestros mares también es tratada en esta película, ya que se afirma que el 30% de los oceanos a nivel mundial deberian estar protegidas. Sin embargo, actualmente solo el 5% se encuentra dentro de este esquema. Sin embargo, dentro del 5% protegido, solamente el 0,5% está resguardado de la actividad pesquera.
Ahora que cuentas con un amplio panorama del documental, te recomendamos mirarlo y sacar tus propias conclusiones. El mundo esta en tus manos, y vos también podes ser parte de la solución.

¿Y tú, ya estás preparado para ver el documental? ¡cuéntanos tu opinión en los comentarios!