Para frenar la crisis climática se necesita el esfuerzo conjunto de todos los sectores. Podemos empezar nosotros mismos con acciones pequeñas pero responsables.
El país europeo aprobó su “ley contra el derroche y por una economía circular”. Entre sus objetivos está reducir al 50% la comercialización de embalajes plásticos de uso único y disminuir para 2030 la venta de botellas de este material.