Nuevo supercontinente: científicos advierten impacto global transformador a través de investigaciones geológicas, que señalan que el planeta ya ingresó en una nueva fase del ciclo de supercontinentes, un proceso que transformará océanos, clima y biodiversidad en millones de años.

El ciclo de los supercontinentes: por qué la Tierra nunca deja de moverse

Aunque el mapa actual parezca definitivo, los continentes se desplazan unos centímetros por año debido a la tectónica de placas. Hace unos 300 millones de años existió Pangea, un único bloque continental que luego se fragmentó hasta dar lugar a la distribución actual.

Sin embargo, los geólogos sostienen que ese evento no fue excepcional, sino parte de un patrón repetido conocido como “ciclo de supercontinentes”. Hoy, según modelos recientes, estaríamos entrando nuevamente en una etapa de convergencia continental.

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El planeta atraviesa una nueva fase geológica que, según estudios recientes, culminará en la formación de un supercontinente con efectos en el clima y la biodiversidad. (Imagen: Pinterest)
El planeta atraviesa una nueva fase geológica que, según estudios recientes, culminará en la formación de un supercontinente con efectos en el clima y la biodiversidad. (Imagen: Pinterest)

Cuatro escenarios posibles para el próximo supercontinente

Los científicos plantean al menos cuatro configuraciones plausibles:

  • El cierre progresivo del océano Pacífico mientras el Atlántico continúa expandiéndose: en este escenario, las zonas de subducción que rodean el Pacífico —conocidas como el “Anillo de Fuego”— seguirían consumiendo lentamente su corteza oceánica. A medida que el Pacífico se reduce, Asia y América terminarían acercándose hasta colisionar.

  • Un freno en la expansión del Atlántico que acerque nuevamente a América con Europa y África: actualmente el Atlántico se expande unos centímetros por año, separando a América de Europa y África. Pero si esa expansión se detuviera y comenzara un proceso de subducción, el océano podría empezar a cerrarse. En ese caso, las placas tectónicas volverían a aproximar los continentes que alguna vez estuvieron unidos en Pangea.

  • La concentración de masas continentales en latitudes altas del hemisferio norte, cerca del Ártico: otra hipótesis sugiere que el cierre del océano Ártico podría empujar a los continentes hacia el norte. América, Europa y Asia se reagruparían en torno al Polo Norte, generando una configuración inédita con vastas extensiones de tierra en latitudes frías.

  • Una reconfiguración más radical con el cierre simultáneo del Atlántico y el Pacífico y la apertura de nuevas cuencas oceánicas: el cuarto modelo plantea un escenario más complejo e impredecible. Tanto el Atlántico como el Pacífico podrían comenzar a cerrarse al mismo tiempo, mientras nuevas fracturas en la corteza terrestre dan origen a océanos en otras regiones del planeta.