A nivel mundial, Egipto es uno de los países con la cubierta forestal más baja. El el 96% de la masa terrestre es desierto, y los pocos bosques naturales están formados por manglares que se pueden encontrar a lo largo del Mar Rojo. La falta de agua, las altas tasas de evaporación, las bajas precipitaciones y la falta de personal capacitado en la gestión de bosques hacen que el problema de la desertificación sea muy real en Egipto.

Con la ayuda de autoridades locales y europeas, se estableció la plantación Serapium Forest, la más próspera de las 36 extensiones de tierra de Egipto que conforman un ambicioso programa para combatir la desertificación mediante la creación de bosques comerciales gestionados de forma sostenible, alimentados completamente por aguas residuales.

Este bosque de 1,56 kilómetros cuadrados, de acuerdo con el documento oficial, está a poca distancia de la ciudad egipcia de Ismailía, habitada por 400.000 personas que producen millones de litros de aguas residuales cada año.

Un plan ambicioso

Como parte de un proyecto más grande gestionado por la FAO para restituir la cobertura boscosa de Argelia, Marruecos, Túnez y Egipto, la plantación Serapium es una iniciativa de gran envergadura que requiere de muchos recursos y personal humano para aprovechar las aguas residuales de la ciudad.

El agua residual llega a tanques subterráneos poblados por microorganismos que se alimentan de oxígeno para acelerar el proceso de purificación bacteriana. Luego, un sistema de tuberías deposita las aguas residuales en todo el bosque.

Dado que las aguas residuales son ricas en nitrógeno y fósforo, incluso después de haber sido tratadas, los habitantes de Ismailía están alimentando un nuevo bosque solo con su existencia cotidiana.

Científicos egipcios han producido una gran cantidad de investigaciones que sugieren que el potencial de aguas residuales para la forestación en el país podría convertir 6475 kilómetros cuadrados de desierto en bosques comerciales que son cultivables y económicamente viables.

El esfuerzo nacional, además de regenerar la cubierta boscosa, está contribuyendo al logro de las ambiciones del país expresadas en la conferencia de la ONU sobre el cambio climático celebrada en Río en 1992, porque estos árboles pueden absorber cientos de toneladas de CO2 cada año.

Esta investigación ha sido apoyada por Forest Finance, una compañía alemana de inversión forestal que ya ha establecido bosques en Panamá y Vietnam para contribuir a su desarrollo económico, a absorber CO2 y a conservar la vida silvestre.

desertificacion desierto

Una muralla verde

La plantación de Serapium se enmarca dentro del proyecto de la Gran Muralla Verde de África, un esfuerzo internacional establecido en 2007 por la Unión Africana para restaurar los paisajes degradados por la desertificación en la región del Sahel, una extensión de tierra semi árida pero arable al sur del Sahara.

El muro verde africano ha producido cifras favorables a lo largo de sus objetivos declarados de empleos creados, absorción de carbono, tierras recuperadas y alimentos producidos. Ha establecido mejores prácticas para combatir la degradación de la tierra asegurando que el “muro" sea un mosaico de diferentes familias de plantas y estrategias de uso de la tierra, proporcionando una mayor robustez y flexibilidad ante la sequía o el fuego.

Aunque el bosque Serapium enfrente desafíos como la falta de fondos, todavía sigue creciendo y todo indica que seguirá creciendo en el futuro.

Fuente:

FAO