• ¿CUÁL ES EL IMPACTO AMBIENTAL DE LA MODA RÁPIDA?

Dicho de otro modo, fast fashion o moda rápida, hace referencia a las toneladas de ropa fabricadas por la industria textil. Día tras días esta industria se acrecienta, producto de las nuevas tendencias que nos incitan a rotar nuestra vestimenta continuamente. Este proceso acelerado pone en riesgo la salud del planeta, te contamos por qué:

Seguramente te has preguntado qué se usará la próxima temporada. La moda ofrece nuevas colecciones que nos atrapan por la innovación, colores y estilos. Hasta aquí, parece una buena idea, pero sucede que a medida que la confección de prendas de baja calidad aumenta y son comercializadas a un precio económico, se ingresa en un mecanismo de consumo desmedido.

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Sucede que la producción de ropa y calzado provocan impactos ambientales: contaminan el agua, generan emisiones de gases de efecto invernadero y una gran cantidad de residuos, entre otros.

Dicho esto, según la ONU, la industria de la moda es la segunda más contaminante del planeta. Se ha elevado el número de producción, ofreciendo con más frecuencia nuevas piezas confeccionadas.

Datos brindados por la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) señalan que este sector emplea, por año 93.000 millones de metros cúbicos de agua. ¡Podría abastecerse a cinco millones de personas que realmente lo necesitan!

Como consecuencia de lo expresado, producto de la oferta y demanda el resultado es que hay un aumento exponencial en la cantidad de ropa desechada y producida. Y como si fuera poco, medio millón de toneladas de microfibra se desechan al mar por año.

  • ¿ES POSIBLE REUTILIZAR Y RENOVAR LAS PRENDAS QUE YA ESTÁN EN USO?

Si bien puede parecer un desecho: ¿Por qué no darle una segunda oportunidad y crear nuevas prendas a partir de otras ya en uso? ¡Mejora tus habilidades y potencia tu creatividad!

Actualmente el modelo económico lineal en el cual estamos inmersos se basa en la lógica de producir, consumir y desechar… ¿Alguna vez te has preguntado qué relación tienen nuestros hábitos con el cambio climático? Pues claro, debemos actuar y revertir nuestras maneras de consumir y evitar más impactos negativos.

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Te invitamos a no financiar el consumismo impuesto que induce a comprar lo nuevo continuamente ya que esto esto nos impulsa a seguir las tendencias y desechar prendas que aún pueden ser utilizadas por otras personas que no pueden acceder a su adquisición.

Greenpeace ha dado a conocer a través de sus investigaciones que tan solo la producción de ropa representa el 10% de las emisiones de CO2 a nivel global, haciendo mención a los químicos utilizados en la confección, que son altamente dañinos para la salud humana.

Ropa vintage
  • MONTAÑAS DE ROPA AGLOMERADAS EN EL DESIERTO DE ATACAMA

Un dato llamativo y quizás no difundido es que miles de toneladas de ropa se arroja en diversos lugares del planeta, uno de ellos es el desierto de Atacama, en Perú.

Recientemente, el reconocido periodista Jason Mayne miembro de la señal Todo Noticias, visitó el basural y dio a conocer que, por lo menos, se encuentran 100.000 toneladas de prendas. Incluso, algunas poseen etiquetas, es decir, nunca fueron utilizadas por los consumidores.

Por cierto, las imágenes son impactantes y los datos brindados por Mayne también. En el informe destacó que para fabricar 1 jean se necesitan 7500 litros de agua y aseguró que el 85% de los textiles producidos culminan en basurales o son incinerados y no menos impactante es que cada segundo se quema el equivalente a un camión lleno de ropa. ¡Increíble pero real!

En conclusión, esta problemática nos interpela a ser solidarios y darle un destino a la vestimenta que es desechada, por un lado por parte de las grandes fábricas y también de cada uno de nosotros como consumidores, para que no impacte negativamente en el planeta y sirva para abrigar a los más desposeídos.

¿NUESTRA ESENCIA HUMANA NOS ENCAMINARÁ HACIA UN NUEVO PARADIGMA EMPÁTICO Y RESPONSABLE?