Poções, un municipio en la región de Bahía es el ejemplo de que con dedicación y amor los ecosistemas se pueden regenerar. Descubre cómo unos agricultores de Brasil convirtieron un desierto en un bosque fértil.

El ingeniero jubilado Nelson Araujo Filho es el encargado de la hazaña: desde hace tres años implementa un sistema agroforestal que consta de plantación, fertilización y poda de las especies nativas, gracias al cual logró restaurar la vegetación y que ahora se utiliza en diversas regiones de Brasil.

Cuando recién comenzó con la labor, el suelo no producía nada. Y es que esas tierras que pertenecieron a su padre, donde se sembraba maíz y mandioca, se convirtieron en un desierto debido al uso intenso de los suelos.

Este fenómeno de aridez afecta una porción del país, y se apodó “el Semiárido brasileño”, pero con la ayuda de Nelson y agricultores amigos, pudo recuperar gran parte de la flora y especies.

¿Cómo lo hizo?

Mediante un método agroforestal que rescata el funcionamiento de los ecosistemas originales de cada lugar.

El sistema es simple, pero laborioso: en un campo de 1,8 hectáreas (equivalente a dos campos de deporte), plantaron especies nativas de la Caatinga brasileña, que sobreviven bien en suelos degradados.

Luego, comenzaron a podar la vegetación que crecía con frecuencia, utilizando el material cortado para fertilizar el suelo. Esto funcionó muy bien y dio buenos resultados.

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[Vista aérea del terreno trabajado por Nelson Araújo Filho] Fuente: BBC

La regeneración ecológica es posible

El caso del Semiárido brasileño es la prueba contundente de que se pueden generar iniciativas similares que potencien la restauración en los ecosistemas.

Gracias a la mejora de las condiciones de la zona, agregaron especies nativas más grandes, como los árboles frutales que predominan en el noroeste de Brasil.

Además, la abundancia de flores y frutos atrajo pájaros, abejas y fauna nativa que hace tiempo no se veía por la región. Debido a esto será posible extraer miel, frutos y alimento para los animales.

Este proceso es totalmente sostenible: los cultivos son ecológicos y se evitan los pesticidas. Además, el rocío que caracteriza el lugar, baña la vegetación todas las noches y es suficiente para mantener la fertilidad y que las plantas florezcan.

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agroecología

Resistencias y perseverancia

Sin embargo, como todo proyecto, tiene su cara opuesta: la resistencia de los lugareños y los intereses de las grandes corporaciones.

El sistema propuesto, también considerado agroforestal o agroecológico, busca conciliar la producción de alimentos con la restauración ambiental, pero se opone a las técnicas agrícolas que predominan, basadas en el uso de fertilizantes y pesticidas.

También, algunos grupos que residen en la zona desean mantener los métodos tradicionales porque les generan dinero para sostenerse económicamente.

Será cuestión de equilibrar ambas partes y poner en marcha proyectos que potencien el desarrollo económico, a la vez que permitan restaurar la naturaleza.

¿Conocías la zona del desierto de Brasil? ¿Qué te ha parecido esta noticia esperanzadora?

Fuente: BBC News