Comer sano no es algo que se logra de un momento para otro, querer cambiar las cosas de una sola vez, castigarse de manera excesiva después de una comida poco saludable, o no planificar son errores comunes. Sin embargo, primero hay que conocer los 10 síntomas de que debes cambiar tu alimentación.

El hecho de comer sano es una decisión que, muchas veces, las personas toman cuando sus problemas de salud se encuentran muy avanzados. O se han dado cuenta de que el estilo de vida que llevan no es el más apropiado. Pero la verdad, es que aprender a comer saludable es necesario para tener un mejor bienestar.

¿Cuáles son los síntomas que indican que debes aprender a comer saludable?

Quienes se preguntan qué significa comer sano, deben saber que se trata de aquella alimentación que ofrece los nutrientes que el cuerpo requiere para mantener el buen funcionamiento orgánico. Así como conservar o restablecer la salud, disminuir el riesgo de enfermedades, garantizar la reproducción, desarrollo y el crecimiento apropiado.

Con respecto a qué significa comer sano, muchas veces las personas se sienten mal sin alguna razón aparente, pero en todo momento la hay. A menudo, son leves molestias a las que no se le da la importancia que merecen. Debería ser de esta manera, ya que con el tiempo pueden provocar enfermedades crónicas. Para la mayoría de los casos, la solución es bastante simple, puesto que el estado físico y mental se deriva de la alimentación.

Comer sano, le ofrece al organismo lo que necesita para cumplir con todas sus funciones. Cuando alguna de ellas no es la más apropiada, provoca algún fallo en el organismo. Al comer, la sangre se dirige al estómago para ayudar con la digestión. De esta forma, si lo que se ingiere contiene demasiada grasa o es complicado de digerir, el riego sanguíneo posee más trabajo. Abandonando otras funciones, como por ejemplo, irrigar el cerebro o cualquier otro órgano.

El sentido común, al igual que la experiencia, indican que es necesario comer sano, colocando los alimentos verdes por sobre la carne. Dejando de lado las grasas saturadas, los azúcares refinados, dulces y las comidas procesadas. No existe una guía para cambiar tu alimentación que sea exacta, pero el cuerpo sabe cuándo y por qué es necesario llevar una alimentación saludable. Por lo tanto, estos son algunos de los síntomas que indican que hay que hacer un cambio.

1- Acné

Ya hemos comentado qué significa comer sano, pero ahora es importante conocer los síntomas que indican por qué se debe comer sano, y uno de ellos es el acné. Que aparezcan más granos de lo habitual está relacionado con el estrés, las hormonas y por supuesto, la dieta. También, puede indicar la existencia de un déficit de vitamina A, que desempeña un papel de gran importancia en la producción de retinoide.

Cuando existe una falta de un nutriente tan esencial como este, puede provocar sequedad del cabello y uñas quebradizas. Siendo un componente que se encuentra dentro de los boniatos, los zumos de frutas de invierno y las zanahorias. De igual manera, es conveniente consumir alimentos antiinflamatorios, que contengan omega 3. Dejando de lado aquellos que contienen azúcares y las harinas que son refinadas.

2- Cansancio

El cansancio también es un síntoma que indica que es necesario empezar a comer sano. Si la fatiga se convierte en un estado constante, la falta de nutrientes vitales es algo que se debe solucionar con la alimentación diaria. Otra de las posibles causas podría ser una mala hidratación. Para evitar que esto siga sucediendo, es necesario beber mucha agua, incluyendo dentro del menú, una cantidad razonable de calorías que no supere los 1.800.

Estas calorías deben estar compuestas de grasas insaturadas, alimentos que contengan mucha proteína, hidratos complejos, pescados, cereales integrales y verduras. Colocar mucha atención a lo que se consume si se practica algún deporte y si el gimnasio produce mucho agotamiento. Recordando que el magnesio y el hierro son de gran ayuda.

3- Depresión

Sentirse decaído también es un indicativo de que se debe comer sano lo más pronto posible. El motivo puede ser que no se consumen suficientes vitaminas, ácidos grasos y minerales. De acuerdo con estudios científicos, las personas más vulnerables a padecer depresión y otras afecciones mentales, son aquellas que no llevan una buena alimentación.

Incluir suplementos que contengan ácido fólico y vitamina B12, son de gran ayuda para que los pacientes puedan combatir ese estado de ánimo depresivo. Y lo mismo ocurre con una amplia variedad de dolencias.

4- Enfermedades recurrentes

Los alimentos poseen una gran influencia en el sistema inmunológico. Si se lleva una dieta que contenga pocas proteínas, se podría estar comprometiendo la salud. Puesto que las proteínas contribuyen al refuerzo del sistema inmunológico. Al evitar el consumo de nutrientes que son esenciales, este, evidentemente, se debilita y crea una mayor vulnerabilidad hacia las enfermedades.

Por lo tanto, si realmente se quiere evitar padecer enfermedades que sean recurrentes, a causa de bacterias y virus, lo ideal es consumir alimentos que contengan muchas proteínas. Entre estos se encuentran las carnes sin grasa, las verduras de hojas verdes y las legumbres.

5- Poca energía

Cuando al realizar cualquier actividad se siente un enorme agotamiento, lo más probable es que exista un déficit de hierro en el organismo. Una de las funciones que cumple este nutriente es, incrementar los niveles de energía al transportar oxígeno a través del cuerpo. No tener suficiente cantidad de hierro, provoca que el organismo no pueda producir suficiente cantidad de glóbulos rojos.

Los glóbulos rojos, son los encargados de llevar el oxígeno, que es indispensable para mantener elevados niveles de energía en el día. Uno de los síntomas característicos de la anemia, que es provocada por la falta de hierro, es sentirse muy fatigado y apático. Y, para recuperar estos niveles, hay que consumir alimentos con hierro o incluir suplementos dentro de la dieta.

Es importante señalar que, cuando ninguna de estas medidas funciona, puede deberse a que se padece celiaquía. Ante alguna dura, lo ideal sería comprobar si existe intolerancia al gluten, consultando también con un especialista que ayude con el diagnóstico.

6- Estreñimiento

Tener problemas para evacuar o que se presenten irregularidades en el funcionamiento que debe tener el intestino, representa un indicativo de la falta de fibra y una hidratación inapropiada. La fibra se encarga de regular el sistema digestivo, ya que al agregar volumen al bolo, hace más fácil el tránsito de los alimentos que se ingieren.

Así mismo, el agua es indispensable, puesto que si no se ingiere suficiente agua, el organismo procede a buscarla en los intestinos y provoca un mal funcionamiento. Como resultado, la expulsión de heces es insuficiente y dolorosa, que con el tiempo podría generar problemas muy serios.

Legumbres, frutas, verduras y cereales integrales, son los mejores proveedores de fibra natural. En el caso de que siga ocurriendo un mal funcionamiento intestinal, lo recomendable es tomar suplementos de plantago o pistilo.

7- Se evitan grupos de alimentos

Llevar una dieta apropiada no tiene por qué suponer el olvido de alguno de los grupos de alimentos que son sanos. A menos que se deba a una prescripción médica. Cada tipo de alimento ofrece ciertas vitaminas y nutrientes, pero no todos son iguales, por eso es indispensable la variedad.

No significa que no se puede llevar un estilo de vida vegano o vegetariano. Si no se consumen alimentos que provengan de los animales, es necesario asegurarse de preparar un menú con alimentos que abarque todos los nutrientes, incluyendo las proteínas.

8- Hambre

Cuando se intenta controlar lo que se consume, pero se llega a un punto en el que se ataca lo primero que se presenta en frente, es probable que piensen que existan problemas con la falta de voluntad. Aunque es probable, no hay que descartar que se deba al hecho de llevar una dieta poco saludable.

Las ansias de comer de manera desenfrenada, puede relacionarse con déficit de nutrientes. Siendo una respuesta bioquímica y una señal que emite el cerebro de que no se está consumiendo la cantidad de nutrientes necesaria.

9- Gases

Representa uno de los principales síntomas de llevar una dieta inapropiada. Al notar mayor hinchazón y con gases luego de comer productos lácteos, es probable que exista intolerancia a la lactosa. Antes de dar cualquier otro paso, primero es importante comprobarlo y tomar las medidas adecuadas.

10- Mal humor

Esto es algo que puede suceder y si se convierte en algo cotidiano, puede ser a causa de una mala alimentación. Disminuir el consumo de calorías o de carbohidratos de manera radical, provoca irritabilidad a causa de la ansiedad. Además, reduce los niveles de azúcar en la sangre, provocando cambios de humor. Lo ideal es incluir hidratos de carbono en la alimentación, que traerán una mayor producción de serotonina, neurotransmisor encargado de la felicidad.

Para evitar enfermedades que pongan en riesgo la salud, es fundamental aprender a comer sano, tu organismo te lo agradecerá.

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Fuentes: Cuerpo y Mente, Clarín, La Vanguardia.