Óxido nitroso y depresión resistente: el “gas de la risa” podría aliviar síntomas en pocas horas y está despertando un creciente interés en la comunidad científica.

Estudios clínicos recientes indican que, administrado en dosis controladas y bajo supervisión médica, puede reducir síntomas depresivos en cuestión períodos cortos. El óxido nitroso, conocido popularmente como “gas de la risa”, abre una nueva puerta en la psiquiatría moderna, especialmente para pacientes que no responden a antidepresivos tradicionales.

¿Qué es el óxido nitroso y cómo actúa en la depresión resistente?

El óxido nitroso es un gas utilizado desde hace décadas en medicina y odontología como anestésico y analgésico. Sin embargo, investigaciones recientes demostraron que también actúa sobre receptores cerebrales diferentes a los que apuntan los antidepresivos convencionales.

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El gas de la risa muestra efectos antidepresivos rápidos en ensayos clínicos iniciales (Imagen: www.news-medical.net)

Mientras los tratamientos tradicionales suelen enfocarse en la serotonina, el óxido nitroso modula circuitos neuronales vinculados al estado de ánimo y la percepción emocional a través de mecanismos asociados al sistema glutamatérgico. Esta acción distinta podría explicar su efecto rápido en pacientes con depresión resistente.

Depresión resistente: una urgencia en salud mental

La depresión resistente al tratamiento afecta a millones de personas en el mundo. Se considera así cuando un paciente no responde adecuadamente a al menos dos tratamientos antidepresivos diferentes.

En estos casos, las opciones terapéuticas suelen ser limitadas, más costosas o con mayores efectos secundarios. Por eso, el potencial del óxido nitroso representa una alternativa prometedora para aliviar el sufrimiento en etapas críticas.

Resultados clínicos: mejoras rápidas y significativas

En ensayos controlados, dosis bajas de óxido nitroso administradas bajo supervisión médica produjeron mejoras rápidas y clínicamente significativas en los síntomas depresivos.

Algunos pacientes reportaron alivio en pocas horas, algo poco frecuente con los antidepresivos tradicionales, que pueden tardar semanas en mostrar efectos.