Hidratación veraniega: el riesgo de las bebidas azucaradas, ¿por qué no son una opción para enfrentar las altas temperaturas?.
En medio de jornadas de calor extremo y humedad en aumento, el cuerpo activa mecanismos para regular su temperatura y evitar el sobrecalentamiento. Sin embargo, cuando las marcas térmicas son muy elevadas, esa capacidad natural puede no ser suficiente y aparecen señales de alarma que muchas veces se subestiman.
El deportólogo y cardiólogo Norberto Debbag advirtió que ante temperaturas altas “el cuerpo intenta sobrevivir de la mejor manera” y que la hidratación adecuada es una de las principales herramientas para prevenir complicaciones.
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Por qué la hidratación es clave durante el calor extremo
Cuando el termómetro sube, el organismo pierde agua a través de la transpiración. Esa pérdida no solo implica líquidos, sino también electrolitos esenciales como sodio y potasio, fundamentales para el correcto funcionamiento muscular y cardíaco.
Para prevenir la deshidratación, el especialista recomienda una pauta concreta: tomar un vaso de agua cada 30 minutos en contextos de calor intenso. En términos generales, el consumo debería rondar los dos litros diarios, aunque esa cifra puede aumentar si la persona realiza actividad física o permanece muchas horas al aire libre.
Bebidas azucaradas y calor: por qué pueden empeorar la deshidratación
No todas las bebidas hidratan de la misma manera. Las gaseosas, jugos industrializados y bebidas azucaradas no son recomendables en días de altas temperaturas.
El motivo es claro: el exceso de azúcar “arrastra contenido de agua” dentro del organismo, lo que puede agravar la deshidratación. Además, muchas de estas opciones contienen cafeína o ingredientes con efecto diurético que favorecen la pérdida de líquidos.