¿Sabías que la primer toallita o compresa que usaste probablemente aún se esté degradando? Y es que, tanto las toallas femeninas como los tampones, suelen contener plástico en su composición. Descubre cuánto tardan en degradarse los productos menstruales desechables y qué medidas puedes tomar para reducir su impacto ambiental.

[También te puede interesar ¿Cómo reemplazar productos cotidianos por alternativas más sustentables?]

el impacto ambiental de las toallitas y tampones

Las compresas y tampones pueden tardar hasta 600 años en descomponerse en microplásticos. Esto es debido a que, en su mayoría, estos productos no son compostables y están hechos prácticamente de plástico. Tampoco son reciclables, porque se consideran desechos médicos.

Mujer sosteniendo tampones

Cabe destacar que los microplásticos son porciones muy pequeñas de plástico que, luego, acaban contaminando mares, afectando también a los animales.

Un 35% de la contaminación acumulada en los océanos es el plástico. Esto incluye textiles sintéticos provenientes de compresas y tampones. Otro 2% agregado, proviene de artículos de cuidado personal. Así lo afirman datos arrojados por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Cabe recordar que, cuando se trata de productos para el período menstrual, también deben incluirse sus empaques y accesorios: los aplicadores de tampones y las bolsas en las que se envuelven las compresas también son parte del problema de la contaminación plástica.

Primera regla en las mujeres

Algunas fuentes estiman que una sola mujer usará y desechará aproximadamente 11.000 productos menstruales a lo largo de su vida. Otras sitúan la estimación en alrededor de 16.000.

opciones zero waste para un período sostenible

Aunque existen algunas opciones compostables, es clave leer los componentes en el empaque al hacer la compra para asegurarse de que no contienen plástico. Lo cierto es que hay cada vez más oferta de productos zero waste, como copas y bragas menstruales, al igual que toallas reutilizables.

La alternativa más sostenible es, quizás, la copa menstrual: tiene un ciclo de vida útil estimado de hasta 10 años. Se puede usar hasta por 12 horas seguidas y debe quitarse, vaciarse y limpiarse periódicamente. En el caso de las toallitas reutilizables, suelen estar hechas de algodón y su duración estimada es de 5 años.

Compresa de tela y copa menstrual

[También te puede interesar Algunos hábitos incrementan el riesgo de padecer cáncer de ovario]

Por último, las bragas menstruales están compuestas generalmente de algodón y tres capas de otros tejidos. Estos ayudan a evitar fugas y sensación de humedad, con una capacidad de absorción de entre 8 y 12 horas. Su vida útil es de una media de 2 años.

Además de tratarse de opciones más económicas, todas ellas ayudan a disminuir la contaminación generada por los productos desechables. ¡Es posible un período menstrual sostenible y zero waste!

y tú, ¿qué opinas? ¡cuéntanos en los comentarios!

Fuente:

Metropolitan Barcelona