Científicos de la Universidad de Oxford investigaron cómo los foraminíferos planctónicos se adaptaron a las condiciones climáticas cambiantes durante los últimos 700.000 años, con resultados que demuestran que la especie mantuvo un nicho térmico estático durante el período.

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Esto significa que tendrían que buscar hábitats adecuados o correr el riesgo de extinción si el cambio climático fuera repentino y dramático. Al contrario, las especies de zooplancton con nichos flexibles podrían adaptarse a tales condiciones cambiantes.

Los científicos usaron un modelo de clima global atmósfera-océano para trazar las temperaturas medias anuales ocupadas por las especies tanto en la superficie del mar como en la profundidad de sus hábitats. Además lograron utilizar los registros fósiles de los foraminíferos para construir un registro preciso de los patrones de distribución pasados de la especie.

Esta especie construye “cáscaras” de calcita que capturan carbono y registran una firma isotópica de las condiciones oceánicas pasadas, acumulándose en abundancia en grandes áreas del lecho marino.

¿Qué es el plancton?

Victor Hensen fue el primer científico en utilizar el término plancton en 1887 para referirse al conjunto de organismos que flotaban a merced de los movimientos del mar.

Este conjunto de organismos es muy numeroso y diverso y habita tanto en aguas dulces como en aguas marinas. Es más representativo en los océanos alcanzando unas cantidades de trillones y puede aumentar en los mares más fríos.

Importancia del plancton

De entre las numerosas funciones ecológicas del plancton sobresalen la de situarse en la base de la cadena trófica, formar parte de los ciclos biogeoquímicos y regular el clima.

El plancton es consumido por peces, mamíferos, crustáceos, aves y otros animales, por lo que el plancton, como conjunto, se sitúa en la base de la pirámide trófica de los ecosistemas marinos, dulceacuícolas e incluso terrestres, pues son el alimento de muchas aves limícolas.

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La autora principal y estudiante de doctorado Gwen Antell, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford, dijo en un comunicado: “Nuestra investigación proporciona un importante punto de partida en los esfuerzos por comprender cómo de sensibles son los entornos submarinos al cambio climático y cómo puede afectar incluso a las especies unicelulares en nuestros océanos”.

Los científicos cuentan que, si bien es poco probable que los foraminíferos desaparezcan por completo de nuestros océanos en caso de un calentamiento repentino, lo más probable es que se redistribuyan en todo el mundo. Además, agregan, esto probablemente tendrá un efecto en cascada en el resto de la cadena alimentaria marina.

También han pedido más apoyo para impulsar la investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, que tiene como objetivo comprender mejor cómo cambian y migran las poblaciones marinas a medida que continúa el calentamiento global.

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Fuente: NOTICIASAMBIENTALES.COM