Estamos viviendo tiempos de gran incertidumbre y constante cambio debido a la pandemia por el coronavirus. La mayoría de las personas tienen más tiempo libre pero esto no quiere decir que no estén cargadas de estrés, miedo o sensaciones que en el día a día nos afectan a nivel físico y mental.

Pasar tiempo en familia se ha vuelto inevitable ya que el aislamiento social nos obliga a quedarnos en casa y esto es muy bueno para reforzar vínculos con los integrantes del hogar. Sin embargo, muchas veces necesitamos estar un tiempo a solas.

Alejarte del resto por un rato no significa ser egoísta o solitario sino más bien, te ayudará a conocerte mejor a ti mismo, hacer introspección y así poder relacionarte mejor con las personas que te rodean.

Hoy te vamos enseñar una práctica súper recomendada para que la transformes en un hábito cotidiano que no sólo facilita la relajación sino que te ayudará a lidiar con el estrés.

[También te puede interesar: Descubre cuáles son los beneficios del yoga para los niños]

Fuente: Shutterstock

En primer lugar vamos a buscar un lugar tranquilo de nuestras casas, en donde tengamos suficiente espacio para sentarnos y sentirnos cómodos. Los expertos recomiendan meditar unos 10 minutos diarios y hacerlo por las mañanas y por las noches.

Un buen tip que te dejamos es el de acompañar estos momentos con música especial para meditar que debe ser tranquila, placentera y poco cambiante porque sino nos podemos distraer.

1. En primer lugar vamos a adoptar una postura cómoda, sin cruzar los brazos ni las piernas. a

2. Vamos a tratar de mantener la columna en una posición recta y dejar caer los hombros. Las manos tienen que quedar abiertas y los dedos sueltos.

3. El punto más importante es centrarse en la respiración y respirar normalmente.

[También te puede interesar: Meditación, una tendencia que se fortalece en el siglo XXI]

Los ejercicios de meditación pueden ayudar a combatir el estrés y aliviar síntomas.

4. A medida que se inspira, vamos a tratar de imaginar que uno se va llenando de energía positiva, de calma y serenidad. Al exhalar, expulsar los pensamientos innecesarios, tensiones y preocupaciones que son un cargo en la espalda.

5. Por último vamos a respirar profundamente, llenando el abdomen e hinchando los pulmones. Retenemos el aire unos segundos y luego lo vamos soltando lentamente a través de la boca.

7. Lo ideal es repetir ocho veces este ejercicio. A final, al soltar el aire emitir el sonido OM lentamente.

Lo más probable es que los pensamientos vengan a tu mente, si vienen déjalos llegar y déjalos ir. Tienen que fluir pero hay que tratar de no centrarse en ellos y mantenernos en el momento presente y continuar centrando la atención en la respiración.

Y tú, ¿ya meditaste alguna vez? cuéntanos tu experiencia en los comentarios