Muchas personas son intolerantes a la lactosa o bien llevan un estilo de vida vegano y no incluyen alimentos lácteos en su dieta. Durante mucho tiempo, y aun hoy, el no consumo de este tipo de alimentos se asocia directamente con la falta de calcio y magnesio, fundamental para su absorción. Sin embargo, existen alimentos de origen vegetal que contienen incluso más minerales que la leche y su consumo no conlleva la ingesta de hormonas o antibióticos como sucede con los productos lácteos (cuando estos no son orgánicos ni agroecológicos).

Existen muchas leches vegetales que puedes aprender a hacer de manera sencilla y en tu casa, para que no consumir la de origen animal no te impida acompañar tus cereales, frutas o bien preparar un postre, o una deliciosa chocolatada. Puedes hacerla con almendras, con coco, o aprender aquí cómo hacerla de sésamo, una semilla oleaginosa muy saludable que tiene 9 veces más calcio que la leche de vaca. 

El sésamo es muy rico en lecitina; un componente fundamental del tejido nervioso, vinculado también con la función de las glándulas sexuales, que se encuentra en la sangre, el semen y la bilis. Además, tiene una gran variedad de principios nutritivos, como grasas insaturadas, omega 6 y 9, proteínas, vitaminas  (especialmente E, B1 y B2), fibra, y minerales, sobre todo calcio, fósforo, hierro, magnesio y zinc.

Además, el sésamo se utiliza de manera natural para tratar: problemas nerviosos, como la pérdida de memoria, el estrés o el insomnio; sobrecargas físicas que pueden ocurrir a los deportistas o a las embarazadas; falta de líbido; osteoporosis; o exceso de colesterol LDL. También se usa como protector circulatorio y laxante suave.

Si quieres comprar esta bebida, haz click aquí. También puedes aprender cómo prepararla siguiendo estas instrucciones: 

Ingredientes

Preparación

1. Deja el sésamo en remojo con agua de 8 a 12 horas.

2. Desecha el agua y procesa las semillas hidratadas en la licuadora junto con las tazas de agua.

3. Cuélalo si quieres, ¡y listo!

Puedes endulzarla con miel o stevia, aromatizarla con vainilla y/o canela, y conservarla refrigerada solo por 24 horas.

También puedes aprender cómo hacer una versión más nutritiva y energizante con maca.