Stephen King (1947) es autor de best sellers de ciencia ficción, muchos de ellos llevados a la pantalla grande. Algunos de sus títulos más exitosos son "Carrie", "El resplandor", "Misery", "La milla verde", entre otros.

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Pero hay un libro muy particular que todos deberíamos leer: Mientras escribo (On writing). Es una autobiografía que escribió King durante el 2000 justo después del accidente que sufrió, que casi le cuesta la vida.

En él, cuenta cómo fueron sus primeros pasos en el mundo de la escritura, lo que sabe del oficio de escritor y su relación con la lectura. Gracias a este libro, podemos adentrarnos en su mundo: sus primeras experiencias, fracasos, sus motivaciones a la hora de escribir, sus bloqueos creativos y más.

escribir

Pero este libro no es sólo una autobiografía, sino también un manual de escritura. En él, nos aconseja sobre cómo escribir, técnicas dramáticas, qué debemos evitar poner a la hora de plasmar ideas en el papel, la importancia de los personajes, el uso de las descripciones y diálogos, entre otras cuestiones. Algunos de estos consejos son:

1) Escribir a diario

King menciona que cuando empieza un proyecto, no para hasta terminarlo. Si lo hace, su entusiasmo se debilita; los personajes comienzan a alejarse de ser personas reales y los comienza a ver simplemente como lo que son: personajes. Se pierde la magia.

Bajar el ritmo implica que el escritor empieza a ver su escritura, no ya como un juego inspirado, sino como un trabajo. Por eso, nos propone hacer diez páginas al día, algo así como cinco mil palabras.

2) Definir un espacio de escritura

El autor menciona que es fundamental este paso. La sala de escritura tiene que ser tan íntima como lo es nuestro dormitorio. Es necesario que este espacio sea tranquilo y que se pueda mantener un horario establecido para escribir. King menciona que no hay que esperar a la musa, pero sí “que la musa sepa dónde encontrarte a diario”.

Mujer escribiendo en su ordenador

3) Creación de personajes

El motor de las historias son los personajes. Estas terminan hablando de la gente más que de acontecimientos. Por eso, King aconseja prestar atención a lo que realiza la gente que nos rodea y contar la verdad sobre lo que vemos. Ser sinceros es fundamental.

Él menciona que los personajes crecen sólos y llegan un punto en el que empiezan a influir ellos en el desarrollo de la historia. Eso sí: siempre hay que partir de algo situacional para que nuestras creaciones puedan brotar libremente.

4) Descripción

La define como aquello que hace que el lector sea partícipe sensorial de nuestra historia. Para empezar, tenemos que visualizar lo que queremos hacerle ver al lector y luego trasladarlo al papel. Hay que encontrar un equilibrio en las descripciones: una descripción insuficiente deja al lector perplejo, pero un exceso de ésta, lo termina abrumando.

Hay que utilizar imágenes frescas y un vocabulario sencillo. Lo importante es decir qué vemos, pero expresándolo directamente, sino mostrándolo. No es lo mismo decir “Susy estaba deprimida”, que mostrar que Susy está deprimida, con el pelo sucio, la misma ropa de hace días, sin poder salir de su cama.

Mujer escribiendo en cuaderno

5) Crítica a la voz pasiva y al adverbio

La voz pasiva no conlleva ningún peligro. No nos obliga a enfrentarnos a ninguna situación problemática. En vez de decir “ese día será recordado para siempre, porque me han dado mi primer beso”; King nos aconseja ser más directos “Ese día me dieron mi primer beso. Lo recordaré por siempre”.

El adverbio es una palabra que modifica al verbo, adjetivo u otro adverbio. Hay que desconfiar de éstos y usarlos en ocasiones especiales. Muchas veces puede sonar redundante. “No te estoy creyendo – dijo incrédulamente”. Es absolutamente innecesario el adverbio en esta oración.

6) Tener un Lector Ideal

King lo define como aquella persona para quien escribes. No hay que dejar que mucha gente participe en la lectura de lo que escribiste, pero sí tener en cuenta a gente importante para cada uno.

Por eso, hay que elegir un lector ideal aquella persona en la que más confías, la que sabes que será sincera con tu escrito. Hay que fijarse mucho en su opinión ya que nos ayudará a salirnos de nosotros mismos y leerá nuestro relato como un lector cualquiera.

7) Leer y escribir

El último consejo, pero no por eso menos importante, es una idea que se recalca a lo largo del libro: “Si quieres ser escritor, lo primero es hacer dos cosas: leer mucho y escribir mucho”. No hay fórmulas ni recetas mágicas. A escribir, se aprende escribiendo. Es en el hacer donde se adquiere el conocimiento. Por otro lado, la lectura de diversos autores, nos llena de herramientas para la escritura, hasta leer lo que él llama la “mala prosa”, nos da claridad sobre ciertos errores que no hay que cometer.

Libro en mano

King es muy tajante en esto, él menciona que si alguien no tiene tiempo para leer, es que tampoco tiene tiempo para escribir.

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“Puede que escribir sirviera para pagar la hipoteca y los estudios de los niños, pero eso era aparte. Yo he escrito porque me hacía vibrar. Por el simple gozo de hacerlo. Y el que disfruta puede pasarse la vida escribiendo. Ha habido momentos de mi vida en que escribir ha sido como un pequeño acto de fe, como escupirle a la cara a la desesperación.”

Es un libro que todos deberíamos leer, especialmente para aquellos que tienen el entusiasmo y las ganas de escribir pero no se animan. ¿Qué mejor que inspirarse con la historia y los consejos del maestro del terror?