Opinión

Las emociones no son ni buenas ni malas: hablemos de validación

Muchas personas sienten culpa por enojarse, se cuestionan su tristeza e incluso se sienten débiles por sentir miedos. No existen emociones “malas”, desterremos este mito de una vez por todas.

Tomás Nores

Actualizada 09/06/2021

Las emociones no son ni buenas ni malas: hablemos de validación

Opinión

Las emociones no son ni buenas ni malas: hablemos de validación

Muchas personas sienten culpa por enojarse, se cuestionan su tristeza e incluso se sienten débiles por sentir miedos. No existen emociones “malas”, desterremos este mito de una vez por todas.

Tomás Nores

Las emociones no son ni buenas ni malas: hablemos de validación

Históricamente hemos escuchado frases como “no estés triste”, “no tiene sentido enojarse”, “no seas tan miedoso” limitando nuestro espectro emocional. Como si las emociones felices fueran las únicas permitidas y mejor olvidar, tachar o suprimir las emociones que nos producen malestar. Las emociones en sí mismas no son ni buenas ni malas, ya que nos están ayudando a hacer consciente lo que nos sucede frente a determinada situación.

Esta confusión surge debido a que muchas categorizaciones de autores y autoras consideran a las emociones como positivas y negativas según lo que generan en las personas. Es decir, de modo simplista podría entenderse que emociones como la alegría y la calma son emociones positivas así como la tristeza y el enojo son emociones negativas. Es importante aclarar que esta clasificación no alude al valor de las mismas, en cuanto a si es positivo o negativo sentir esas emociones.

[También te puede interesar: ¿Te sientes agobiado? Aplica estas 3 claves para desactivar tu tirano interno]

Todas las emociones son necesarias ya que nos brindan información valiosa

mujer triste

Algunas emociones como el amor, la alegría, la tranquilidad y la sorpresa resultan placenteras, ya que nos generan sensaciones favorables, que la mayoría de las personas disfruta sentir. Otras emociones son displacenteras, ya que generan desagrado como el asco, la ira, el miedo, la envidia, etc.

Al denominarlas positivas o negativas muchas personas confunden su valía, que son buenas o malas para nuestro cuerpo. Sin embargo resulta necesaria esta diferenciación para que podamos adoptar otro tipo de balanza: placenteras vs. displacenteras.

¿Qué nos dicen las emociones displacenteras?

Las emociones displacenteras son tan vitales como las placenteras, nos están advirtiendo de que estamos ante una amenaza. Veamos cómo funciona:

-En la tristeza, podríamos estar frente a la amenaza de una pérdida, de un duelo que transitar.

-Cuando sentimos miedo tal vez se deba a que peligra nuestra vida, nuestra salud, nuestra integridad.

-Cuando sentimos enojo podríamos sentir amenazada nuestra autoestima, nuestra credibilidad, nuestros valores.

-La preocupación podría deberse a una amenaza en nuestra sensación de bienestar, de seguridad.

-Cuando sentimos humillación podría verse amenazada nuestra confianza, nuestra sensación de cuidado y de amor.

Esa información que nos brindan hace que las emociones sean adaptativas, nos permiten adaptar nuestra respuesta a lo que sucede y a lo que intrepretamos de lo que sucede.

bioneuroemocion

los tres componentes de las emociones

Las emociones son reacciones espontáneas a diferentes estímulos que se presentan a lo largo de nuestro día, semana y vida. Las emociones tienen tres componentes: neurofisiológico, conductual y cognitivo.

Cada componente nos brinda información a distinto nivel:

El neurofisiológico se manifiesta en respuestas corporales, tales como taquicardia, sudoración, tono muscular, etc.

El conductual alude a las expresiones faciales, a las acciones realizadas, a lo expresado en el lenguaje (verbal y no verbal), etc.

El cognitivo refiere al sentimiento, a la vivencia subjetiva, nuestra percepción sobre ese hecho o acontecimiento.

De este modo queda en evidencia la cantidad de información que pueden darnos las emociones, la cual variará según nuestra subjetividad.

[También te puede interesar: Bioexistencia Consciente: la corriente para encontrar el propósito de la vida y sanar]

joven-pensando

Veamos ejemplos acerca de lo valioso de esa información:

-La tristeza nos permite llorar y desahogarnos, resguardarnos, reflexionar, reconocernos vulnerables.

-El miedo nos permite huir, protegernos e incluso defendernos.

-El enojo nos permite poner límites y defendernos.

¿Qué hacer con esta información?

Claramente no existe una respuesta única a esta pregunta, ya que cada quien accionará acorde a la situación particular que esté atravesando y su experiencia subjetiva.

Sin embargo, la información que nos otorgan las emociones nos permiten actuar y responder de manera más genuina y adaptativa con nosotrxs mismxs. Para esto es importante aprender a decodificar el lenguaje emocional, ejercitar nuestra inteligencia emocional con el fin de incrementar nuestra asertividad en la respuesta.

Sentir emociones desagradables o displacenteras es parte del vivir. No existe persona que transite sus días sin sentir tristezas, temores, enojos, frustraciones o culpas. Se trata de momentos, todos y todas tenemos esos momentos. El intentar suprimir, negar, luchar contra ellas no te ayudará a que se vayan rápido, ya que el ciclo emocional no funciona de ese modo. No es posible controlar la emoción.

Cuando comprendemos que ser personas implica atravesar tanto situaciones agradables como desagradables que trae la vida, nos abrimos a la validación emocional. Damos por válido, por posible tener sensaciones “negativas” hacia unx mismx, hacia las demás personas o hacia alguna situación o hecho en particular.

[También te puede interesar: El cuerpo nos habla: así es como podemos aprender a escucharlo]

El primer paso es reconocer lo que nos sucede, lo que sentimos. Una vez que podemos ponerle nombre e identificar lo que nos pasa, podemos validarlo. Al quitarle juicio y valor nos predisponemos a sentirlas, a transitarlas, a reconocerlas como propias. De eso se trata la validación.


también puede interesarte

Salud

Significado emocional de la hipertensión: ¿De qué se trata?

¿Oíste hablar del significado emocional de la hipertensión? Conoce todo lo que tienes que saber en este artículo.

Opinión

¿Te sientes agobiado? Aplica estas 3 claves para desactivar tu tirano

Este tipo de tirano boicotea por dentro y nos sumerge en una sensación de desánimo y debilidad, acompañada de agotamiento físico y mental. ¡Descubre en esta nota tres formas de detenerlo!nn

Opinión

Cultivos ancestrales: por qué son más saludables para las personas y el ambiente

Cada vez son más los que buscan cambiar su dieta incorporando alimentos más nutritivos, saludables y que permitan prevenir enfermedades como colesterol, celiaquía y diabetes. ¡Aquí te contamos cuáles son!

Opinión

La lechuza y la jaula: la historia para reflexionar acerca de la importancia de

"El problema no es ni la herida ni la comida. El problema es la jaula." Una reflexión sobre la libertad, nacida del encuentro con una lechuza herida en el camino.


Otros

Opinión

5 posturas para salir del bajón en un minuto

Las alteraciones del estado de ánimo te llevan muchas veces a permanecer de bajón durante varios días. Incluso en otras situaciones prolongadas, pueden derivar en ciclotimias permanentes, bipolaridad y hasta en depresión, ante lo cual hay que acudir a los psicoterapeutas para recibir la ayuda y contención apropiada.

Tendencias

Conoce las 4 claves para ser sostenibles en la moda

La sostenibilidad como la concebimos actualmente, aparece por primera vez en el informe Brundtland, publicado en 1987. Nunca antes se habían mencionado las consecuencias medioambientales derivadas del desarrollo económico y la globalización, tratando de ofrecer una solución al crecimiento poblacional y los problemas que derivan de la industrialización.

Opinión

"Fatiga de Zoom": descubre cuáles son sus síntomas y cómo puedes prevenirla

Con el aumento del teletrabajo, también son más las videollamadas a las que nos vemos expuestos cada día, y esto trae diversas formas de fatiga. Descubre en esta nota cómo combatirla para lograr una mejor experiencia frente a la pantalla.

share