Varios jueces británicos dictaminan que llamar calvo a un hombre es acoso sexual. Todo aconteció en un tribunal laboral. Un hombre fue llamado calvo en su sitio de trabajo e hizo una demanda por eso.

También te puede interesar: Citas románticas: Cuáles son los nuevos hábitos de seducción, según la ciencia

Detallando el contexto de la sentencia

El escenario es el Reino Unido, donde las leyes se basan en el Common Law. En su empleo, un ciudadano fue llamado varias veces “calvo de mier…”. Cansado de este trato, el empleado colocó una demanda.

La parte demandada reaccionó con sorpresa, pues a mucha gente con calvicie le hacen bromas por eso. Esta demanda fue por trato irrespetuoso, donde quizás la palabra “mier…” pesaba más que la alusión a la caída de cabello.

Curiosamente, en el juzgado la alopecia del demandante cobró fuerza. Se consideró que señalar de manera malintencionada ese rasgo era una muestra de acoso, una suerte de bullyng que afectaba al demandante.

Fuente: Adobe Stock

¿Qué tanto afecta la calvicie a los hombres?

No hay duda que la calvicie afecta a los caballeros. Dejan de tener la cabellera de la juventud, aunque algunos hombres saben lucir muy bien un cráneo cabellos. Lo cierto que la calvicie es común en el género masculino.

En las mujeres es menos frecuente. De hecho, en la más reciente entrega de los premios Oscar hubo un feo derivado de la alopecia de la esposa de Will Smith y los comentarios burlescos de un presentador.

Para bien, o para mal, los hombres pasan por una etapa de negación: compran productos para recuperar el pelo. Hacen lo posible para mantenerse con trazos de pelo en la testa, aunque al final pueden quedar calvos.

Lo cierto es que un grupo de jueces de North Yorkshire llegaron a una conclusión: referirse a la “calvicie de un hombre” es como referirse al “tamaño de los senos de una mujer”. Algo que tiene un trasfondo sexual.

Es mellar a una persona: minimizar la virilidad por el hecho de tener poco cabello. Por ende, es una expresión sancionable, un trato indebido en el trabajo. Es así como el demandante ganó puntos a su favor.

Un hombre calvo se miera en un espejo

El demandante fue un electricista llamado Tony Finn

Fue despedido por discutir con su jefe, quien varias veces fue llamado “calvo de mier…”. Además, hubo varios testigos de esta expresión ofensiva. De esa manera, el tribunal dictaminó a favor del electricista en su demanda.

También te puede interesar: Descubren posible función de las estatuas más enigmáticas de la Isla de Pascua

¿Estás de acuerdo con esta sentencia? A diario se hacen chistes sobre personas con calvicie. No obstante, aludir a esta característica ahora es considerado como un acoso sexual en la jurisprudencia británica.

Fuente:

UPSOCL